La difícil supervivencia del atún rojo

La difícil supervivencia del atún rojo. Agentes del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de España) de la localidad de Sevilla denunciaron que una empresa de transportes infringía la ley de pesca marítima al traficar con el atún rojo, una especie en extinción.

El Seprona confiscó un ejemplar de atún rojo de 147 kilos que dicha empresa enviaba desde Gerona en el remolque de un camión. El atún se hallaba separado del resto de la mercancía por una colchoneta y no estaba etiquetado, lo cual era una clara muestra de que deseaban ocultarlo.

El Seprona, como era de esperarse, denunció a esta empresa frente a la Delegación Provincial de la Consejería de Agricultura y Pesca de Sevilla, objetando que se trata de una infracción a la Ley de Pesca Marítima Estatal.

El atún rojo al que también se lo conoce como atún de aleta azul, se encuentra en una gravísima situación debido a que es una especie muy codiciada por los que se hallan involucrados en la pesca. Un informe realizado por la WWF (World Wildlife Found) una asociación mundial que protege el medio ambiente, asegura que en los últimos años se ha perseguido tanto a esta especie que en el Atlántico Oriental y en el Mediterráneo ha mermado mucho su presencia.

En dicho informe, la asociación responsabiliza de esto a la pesca ilegal y desmesurada de la flota europea, sobre todo de Francia, Libia y Turquía.

Frente al peligro de la extinción total de esta especie, se ha realizado un decreto que obliga a que la pesca de la misma disminuya un 4%, sin embargo, esta legislación no es respetada y los atunes rojos continúan siendo perseguidos, siendo la captura superior en muchas toneladas a la permitida.

Entre los planes que plantea WWF para la recuperación del atún rojo se encuentran: realizar un plan de desarrollo sostenible de recuperación que exija una reducción sustancial en la cuota pesquera y la protección de las zonas donde la especie se reproduce.

Un mínimo tamaño de captura que se ajuste a la edad de madurez sexual y un programa que controle de cerca a los buques atuneros para asegurar que no se capturen ejemplares jóvenes y que se respete la cantidad de toneladas permitidas por la legislación, a fin de proteger a esta preciada especie.

Cabe destacar que el atún rojo es la mayor especie de la familia de los túnidos, pueden alcanzar los dos o tres metros de largo. Viven alejados de las costas y durante el invierno permanecen inmóviles a 1000 metros de profundidad. Pueden encontrarse en el Mar Mediterráneo, algunas zonas del Atlántico y el Pacífico y en el Mar Negro.