Ahorrar un 50% en calefacción en bloques de viviendas

El consumo medio anual de un hogar español es de 10.521 kWh, siendo predominante el uso de combustibles. El gasto energético medio de las viviendas en bloque es de 7.859 kWh al año. Con la crisis económica actual y el creciente precio de los combustibles fósiles, resulta de vital importancia reducir el coste de la factura energética de las viviendas.

Sustituir calderas de carbón, gas o gasóleo por calderas de biomasa en una Comunidad de Vecinos de viviendas en bloque puede proporcionar un ahorro de hasta un 50%sobre el precio de la factura anual por combustible. El aumento de precio de los combustibles fósiles y las nuevas normativas de prohibición de calderas de carbón en las comunidades de vecinos hacen que las calderas de biomasa sean una opción interesante para cubrir las necesidades energéticas de las viviendas.

Las Comunidades de Vecinos han empezado a optar por la bionergía en lugar de las energías convencionales como medio para calentar, climatizar o suministrar agua caliente sanitaria en todo tipo de edificios por varios motivos:

» El ahorro económicoque supone la utilización de energías limpias.

» El menor coste de los biocombustibles.

» La estabilidad de los preciosde los biocombustibles

» La eliminación de los costes fijos (como sucede con el gas natural, por ejemplo)

» El apoyo ofrecido por las administraciones en las inversiones con biomasa

» Las Empresas de Servicios Energéticoscon biomasa ofrecen un servicio integral, desde la instalación, suministro de biomasa y mantenimiento. Los vecinos sólo pagan en función del consumo. El contrato incluye un precio estable de la biomasa durante la duración del contrato.

» La concienciaciónpor el uso de las energías renovables

El papel de las Empresas de Servicios Energéticos

Las Empresas de Servicios Energéticos (ESE) con biomasa ofrecen un servicio completo al consumidor mediante diferentes modalidades de servicio y financiación.

Ahorros garantizados

Mediante el contrato de ahorros garantizados, la ESE asume los costes de instalación, operación y mantenimiento y vende el calor a un precio por kWh fijado independiente de las variaciones del precio del petróleo.

Previo al contrato se realiza una auditoria energéticadel edificio para conocer el consumo actual y determinar los ahorros que se pueden lograr con la nueva instalación.

Una de las aplicaciones más eficientes de la biomasa es en calefacción y producción de agua caliente en bloques de viviendas en grandes ciudades. Actualmente, la mayoría de las aplicaciones térmicas en edificios o redes centralizadas con biomasa en ciudad aseguran un ahorro superior al 10% respecto al uso de combustibles fósiles, pudiendo alcanzar niveles aún mayores según el tipo de biomasa, la localidad y el combustible fósil sustituido.

En grandes instalaciones el ahorro puede alcanzar entre el 25 y el 40%, mejorando la eficiencia de las instalaciones sin disminuir el confort.

En todo el país hay ya 64 empresas habilitadas como ESE en el programa Biomcasa de IDAE. El listado actualizado se publica en www.idae.es.

Un ejemplo en Móstoles

Tres bloques de viviendas que agrupan a 96 vecinos de Móstoles, ciudad de Madrid con más de 200.000 habitantes, han sustituido la antigua caldera de gasóleo por una moderna instalación que funciona con pellets ENplus.

Rafael Sansinena, Administrador de Fincas de las tres comunidades, buscaba soluciones para evitar una subida de la cuota comunitaria o reducir las horas de servicio de la calefacción. “El precio del gasóleo es algo que no podemos controlar, sino que estamos expuestos a lo que marquen otros desde lugares lejanos y no vale con cambiar de proveedor”. Rafael, junto con los 3 presidentes, expuso en asamblea a los vecinos la situación y presentó la opción de establecer un contrato de ahorros garantizados con una empresa de servicios energéticos (ESE), cambiando el gasóleo por biomasa sin necesidad de hacer ningún desembolso inicial.

Ahorrar gracias a una ESE

El contrato firmado con la ESE Aresol establece un precio por el servicio en función del consumo, actualizable con el IPC más un incremento anual del 1,5% durante 8 años. “Ahora sabemos cuánto van a gastar las comunidades en los próximos inviernos, suba o baje el gasóleo”, afirma Rafael.

El estudio de Aresol concluyó que con el cambio se lograría un 20% de ahorro. El gasto en calefacción de noviembre a junio fue de 97.000 €, incluyendo la parte proporcional de los gastos de inversión, mantenimiento, biocombustible y beneficio de la ESE; mientras que de noviembre a abril del año anterior desembolsaron solo en gasóleo 132.000 €.

Además del ahorro, los vecinos mantienen el confort: 24 horas de calefacción y 22 ºC de media en sus hogares. “Otras comunidades que cambiaron a gas natural han tenido que reducir el número de horas de calefacción en sus viviendas”, comenta Rafael.

La caldera es una HERZ, modelo Biofire de 600 kW que emplea pellet calidad ENplus A-1 de la fábrica Burpellet, en Burgos. Una de las mejoras más sobresalientes que aporta la nueva instalación es un depósito de inercia de 5000 l, que antes no existía, y que evita el continuo arranque y parada de la caldera. Gracias al acumulador se ahorran 162.667 KWh/año de producción energética, es decir, la nueva instalación es un 13,3% más eficiente que la anterior.

fuente: congresobioenergia.org
imagen:heizkostenfuchs.de