En el año 2050, la energía mundial provendrá en un 95% de las energías renovables

ciudades-sostenibles-energias-renovables

Un estudio confirma que con las políticas adecuadas en el año 2050 la humanidad podría tener un mix energético basado en el 95% de energías renovables. No es un sueño, es una realidad.

Todos sabemos que tarde o temprano las energías renovables serán la fuente de energía de la que se proveerá el mundo, porque le pese a quien le pese, son el futuro.

A día de hoy existen muchas dudas acerca del porcentaje que las energías renovables tendrán en el mix energético, o cuándo llegará ese momento de éxito de las energías limpias.

El hecho de que un buen día se utilicen energías limpias y seguras como alternativa a la quema del carbón y del petróleo, se ha convertido en un objetivo muy popular que se persigue con gran entusiasmo desde China a Europa, ó desde EEUU a América Latina.

En Países como España, en los que la Política Energética la dirige el Oligopolio Eléctrico, esta realidad se ha visto truncada por diversos intereses corruptos.

Es cierto que en el resto del Mundo las políticas no suelen ser muy transparentes, ya que intentan que el ciudadano piensa erradamente que las energías renovables no tienen la fuerza suficiente como para sostener la carga central del mix energético.

El Poder de las energías fósiles contaminantes no tienen límites por la cantidad de dinero e impuestos que generan y mueven.

Los argumentos que los Políticos corruptos utilizan suelen centrarse en la necesidad de una mayor investigación de éstas, ó en que son muy caras como para aumentar su volumen, ó en que no dan la fiabilidad que han aportado las energías fósiles durante las últimas décadas.

En el caso de España, las razones políticas son más sorprendentes y denunciables. Injustamente se responsabiliza a las energías renovables del déficit de tarifa, a sabiendas de que en gran medida éste se ha generado por la moratoria nuclear, las ayudas al carbón, ó las subastas de la CESUR que son inflaccionistas…

Razones absurdas como éstas, que hacen más dependientes a los Estados energéticamente hacen que las energías renovables parezcan un espejismo, aunque poco a poco vayan tomando forma.

Parece que nadie cree que las energías renovables que existen actualmente: fotovoltaica, termosolar, eólica, biomasa, geotérmica, marina… puedan abastecer a todo el Mundo.

Lo cierto es que ha llegado el momento de que empiecen a creer en el actual potencial de las energías limpias, porque eso es posible.

Es cierto que aún queda mucho camino por recorrer, como por ejemplo: en  mejorar la eficiencia de nuestros edificios, equipos, instalaciones, coches…, en mejorar el aprovechamiento de las materias primas, o mejorar las redes de energía a nivel mundial.

Pese a esto, recientemente se ha publicado en la revista “Energy Strategy Reviews “un estudio llamado “Transition to a fully sustainable global energy system” en el que se afirma que en menos de 40 años las energías renovables por sí solas podrían abastecer a toda la humanidad.

En este informe exactamente se dice que el sistema de energía mundial podría ser renovable, ya que es posible llegar a un 95% del consumo de energía procedente de estas fuentes limpias para el año 2050.

Para conseguir este objetivo es necesario todavía combinar una eficiencia energética agresiva por el lado de la demanda con una oferta acelerada de la energía renovable a partir de todas las fuentes posibles.

Es decir, es necesario un cambio de paradigma que mire a largo plazo, estrategias integradas y no solo pequeños encuentros y de forma gradual.

Para ello se hace necesario efectuar progresos revolucionarios en las políticas públicas y en su nivel de despliegue.

Kornelis Blok, uno de los autores principales del informe, físico experimental y experto en energía renovable que además ayudó a movilizar la estrategia de energía limpia en los Países Bajos, afirma que es completamente posible utilizar las energías renovables dentro de los próximos 20 – 40años para abastecer el mundo.

En este sentindo, este autor piensa que para que eso sea factible son necesarios fuertes incentivos  que incentiven las energías limpias, por ejemplo con: desgravaciones fiscales, normas establecidas por los Gobiernos…; políticas que desalienten la contaminación; y fomentar una visión de eficiencia, porque está a nuestro alcance un potencial mundial en energías renovables.

Este informe rompe con los convencionalismos de diversos sectores  y sus demandas, por ejemplo en el transporte, la industria y las edificaciones, omo se puede apreciar en este gráfico donde se propone reemplazar los combustibles convencionales por las energías renovables.

El grafico muestra que:

-El gasoil se sustituirá por el biodiesel.

-Se usará más la energía solar local para por ejemplo calentar el agua a través de calentadores colocados en las azoteas de los edificios.

-Se utilizará menos carbón y más la energía procedente de parques eólicos.

Los autores del informe pronostican que en los países desarrollados la energía necesaria para producir  materiales como el acero y el papel se reducirá, al mismo tiempo que crecerá la recuperación de materiales. Asimismo consideran que la contaminación seguirá aumentando.

Por eso, se le da mucha importancia a la eficiencia energética de: edificios, coches, redes de energía…y a la premisa de que si queremos ser capaces de ejecutar todas nuestras cosas basándonos en las energías renovables, tenemos que reducir su demanda de energía.

-En el caso de los edificios, se deberían construir con una alta eficiencia y modernizar los antiguos.

– En el sector del transporte, las soluciones serían: la eficiencia, la electrificación y los biocombustibles, a lo que hay que añadir el coche eléctrico, más líneas ferroviarias de alta velocidad, una frecuencia menor de vuelos, todo ello alimentado con biocombustibles. Los autores auguran que en el futuro el negocio del transporte aéreo se eliminará por las teleconferencias de video de alta velocidad y los trenes de pasajeros.

Por el momento, se debería de duplicar cada tecnología renovable que tenemos, es decir, apostar porque los paneles solares no se limiten a espacios pequeños sino a campos gigantescos de espejos por ejemplo en el desierto, para que haya una gran concentración de luz solar que genere grandes cantidades de energía; del mismo modo, para los aerogeneradores que no solo deberían de estar en los campos y prados sino que habría que promover granjas eólicas en el mar.

Se piensa que la estrategia energética a seguir en las próximas décadas, será la siguiente:

En este gráfico se observa que son todas las energías renovables las que irán en aumento en detrimento de: la energía nuclear, el carbón, el gas natural y el petróleo de cara a 2050.

De convertirse ésta estrategia en una realidad, se obtendrían numerosos beneficios, como por ejemplo: cielos más limpios, se reducirían problemas respiratorios y de alergias, no se producirían más catástrofes ambientales a causa de los derrames de petróleo y se pondría freno al avance del cambio climático.

Es cierto que las predicciones de este estudio son bastante optimistas porque se basan en que la humanidad está dispuesta a movilizarse para hacer una transición ambiciosa y rápida; por lo tanto, es una tarea difícil pero posible.

Y ya no solo es difícil por que la humanidad se movilice para hacer esta transición sino que existen otras barreras como la falta de voluntad política y la oposición de las compañías de combustibles fósiles, no solo como habitualmente se piensa que son barreras tecnológicas.

Es una realidad, que hay muchas compañías que basan su actividad en el petróleo y en el carbón que luchan activamente contra políticas que podrían hacer más fácil el camino a las energías renovables. Estas compañías muchas veces aprovechan su influencia con el Gobierno para que estas políticas no salgan adelante. El caso español, es el mejor ejemplo.

Lo peor de todo es que los dirigentes políticos que deberían luchar por los intereses de los ciudadanos muestran una imagen pésima en este tema, cargada de: importación de más petróleo, carbón y gas; más contaminación de acuíferos, más degradación de hábitats, más destrucción de especies… Esta imagen además de ser pésima es anticuada, puesto que se sigue utilizando un modelo de energía que apenas se ha actualizado desde la revolución industrial, por lo que casi no habría de extrañarse de los derrames tóxicos y contaminantes nocivos derivados de plantas de energía oxidadas.

Por lo tanto, es hora de que se haga un balance serio sobre el posible futuro que todavía tenemos. Un futuro, limpio y seguro.

fuente:suelosolar.com