EL SECTOR EÓLICO YA NO AGUANTA LA PRESIÓN DEL GOBIERNO

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La enmienda del PP al proyecto de Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética, que propone un aumento del 6 al 7% del futuro impuesto sobre la generación eléctrica supondría que el eólico sería el sector que más tendría que pagar en términos absolutos. Esta es la conclusión a la que hay llegado AEE, tras el estudio de la enmienda presentada el jueves pasado en el Senado. 300 millones de euros sería la cifra aproximada que gravaría aún más a un sector que atraviesas serias dificultades. Empresas como Vestas, en reducción de personal y cierre de sus plantas en España, u otras como Alstom, que exportan toda su producción por falta de contratos en España.

Los claros beneficios medioambientales y económicos, el abaratamiento de la tarifa de mercado, y la creación de empleo, son los argumentos principales que abandera la asociación en su demanda de una fiscalidad justa que le permita continuar con su negocio.

Si a la inexistencia de un marco regulatorio que dé continuidad y futuro al sector, la elevada presión fiscal autonómica y local, y la caída de ingresos a los que se enfrenta el sector por el cambio de régimen económico en 2013 se le añade un impuesto del 7% sobre la generación, las empresas no podrán instalar nueva potencia y los fabricantes –que ya se enfrentan a cierres de fábricas y despidos por la falta de pedidos para el mercado doméstico– se verán obligados a marcharse de España.

El sector eólico siempre ha entendido la prioridad del Gobierno para acabar con el déficit de tarifa y ha mostrado su disponibilidad para hacer concesiones, pero no comprende que se tomen medidas que penalicen injustamente a una tecnología que se ha ajustado siempre a los objetivos del regulador, y que tanto puede aportar al crecimiento industrial y económico de España. Entre otras cosas, la eólica frena el deterioro de la balanza comercial española al evitar más de mil millones de euros en importaciones de combustibles fósiles. Y exporta tecnología por más de 2.000 millones de euros.

2013 se presenta como el año más difícil para la eólica. A la moratoria para las nuevas instalaciones, se suma el próximo 31 de diciembre que los parques eólicos acogidos a la Disposición Transitoria Primera del Real Decreto 661/2007 (los que decidieron quedarse en el Real Decreto 436/2004 transitoriamente) deberán pasar a uno de los regímenes económicos previstos en el Real Decreto 661, lo que supondrá una merma de ingresos de unos 150 millones para el sector. Además, las empresas dejarán de percibir el complemento por la adecuación a los huecos de tensión de los parques eólicos (125 millones). Si se suma el nuevo impuesto a la generación, el impacto total sería superior a los 500 millones de euros para un sector que factura unos 3.500 millones al año.

fuente: energynews.es