Argelia quiere vender su electricidad renovable en el mercado español a través de nuevas interconexiones

Primero ha sido Marruecos y ahora también Argelia. Los países del norte de África ven una nueva oportunidad de negocio con Europa a través de las interconexiones eléctricas. Según anuncia el diario African Daily Voice, las autoridades argelinas y españolas están llevando a cabo conversaciones para llevar el excedente de suministro eléctrico de Argelia al mercado español. Es lo que lo ha asegurado el ministro argelino de Energía, Mustapha Guitouni.

La propuesta que se han presentado sobre la mesa tiene como objetivo que el grupo argelino de electricidad y gas Sonelgaz pueda ir al extranjero para ganar divisas y así no depender de los planes de ayuda estatal en el desarrollo de las tecnologías renovables, especialmente la solar.

“Ya es hora de que el grupo Sonelgaz desarrolle su negocio de exportación, como lo ha hecho Sonatrach (el grupo nacional de hidrocarburos)” para “impulsar sus inversiones y dejar de contar con las subvenciones del estado”, ha advertido Guitouni, quien especifica que Sonelgaz cuenta con una capacidad renovable de entre 5.000 y 7.000 MW renovables que no se está aprovechando.

El pasado 20 de noviembre, Guitouni anunció que su país había realizado una solicitud oficial para unirse al mercado europeo de interconexiones, permitiendo así la exportación del excedente de electricidad producido a partir de energía solar a Europa.

Argelia tiene un papel muy destacado en los mercados mundiales de energía, como productor de hidrocarburos y como exportador, y espera también serlo en el mercado de las energías renovables. Debido a su ubicación geográfica, Argelia posee uno de los potenciales solares más altos del mundo.

En su plan de 2011 se aprobó un objetivo para 2030 de alcanzar los 22.000 MW de capacidad de generación de energía renovable, de los cuales 12.000 MW serían para satisfacer la demanda eléctrica nacional y otros 10.000 MW para exportar a otros mercados, principalmente Europa.

Hasta el 2030, el 40% de la producción de electricidad para consumo doméstico será de fuentes renovables. Para alcanzar estos objetivos, Argelia necesita invertir más 105.000 millones de euros en nuevos proyectos en menos de 20 años.

Interconexiones en la UE

Pero, ¿necesita Europa más interconexiones eléctricas con terceros países? La UE apuesta claramente por su desarrollo. Conectar los mercados de electricidad puede mejorar la seguridad del suministro mediante la diversificación de las fuentes, contribuir a los objetivos de energía y clima de la UE al integrar las energías renovables y reducir los costes de la electricidad son solo algunos de los objetivos recogidos en el recién aprobado ‘paquete de invierno’. Pero su desarrollo no está por igual en todos los territorios. Las capacidades de interconexión ya alcanzan hasta el 40% en países como Dinamarca o Austria pero están muy lejos del 10% para nuestro mercado.

El caso de Dinamarca es particularmente notable, ya que durante este verano importó el 54% de su consumo, utilizando las centrales hidroeléctricas de Noruega como una batería de respaldo gigante para su producción de viento marino y terrestre. Sin embargo, todos los países importaron parte de su electricidad de los vecinos en algún momento los meses de más calor, incluso los exportadores netos más grandes, como Estonia o Suecia.

Como resultado, el impacto del consumo de electricidad en un determinado país de la UE depende en gran medida de las políticas energéticas de sus vecinos: un propietario francés que enciende su calentador eléctrico durante las horas pico en invierno puede contribuir a aumentar la tasa de combustión de una central de carbón. en Alemania, o una turbina de gas en Dinamarca, aunque en menor medida.

Europa pretende hacer los esfuerzos posibles para aumentar la eficiencia con la que gestiona los recursos existentes, especialmente el creciente potencial de energías renovables. Esto no será posible sin una mayor facilitación del comercio transfronterizo de electricidad en Europa, incluido con terceros países, como parte de la estrategia global integrada del mercado de la energía.