El Gobierno devuelve cuatro años después sus funciones en materia energética a la CNMC y evita la sanción de Bruselas

El Gobierno tiene previsto dar luz verde durante el Consejo de Ministros de este viernes a un real decreto ley para ajustar las competencias de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) sobre electricidad y gas natural.

Se trata de una serie de medidas urgentes que el Gobierno lleva trabajando desde el pasado junio cuando recibió el último aviso por parte de la Comisión Europea de que o daba una solución y se devolvían las competencias o se sancionaría duramente a España.

Entre las medidas adoptadas, y según borradores del Gobierno, se hace una pequeña reforma de la Ley 3/2013, de 4 de junio, de creación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y se modifican algunos artículos de la misma.

También, el Ministerio para la Transición Ecológica pretende modificar la Ley del Sector Eléctrico y la del Sector de Hidrocarburos para devolverles todas sus funciones en materia energética a la CNMC.

Entre ellas, está la de crear la metodología para fijar los peajes tanto de la electricidad como del gas natural, la principal cuestión por la que se abrió el expediente a España en Bruselas. Pero también le devolverá todas las funciones sobre las liquidaciones del sector, las inspecciones e incluso la capacidad para sancionar.

No ha sido una tarea fácil poder resolver este problema que lleva enquistado varios años. En 2014 el Gobierno del PP decidió arrebatar a la CNMC el cálculo de los peajes y su fijación cada año de tal manera que tomaba el Gobierno control sobre la mitad de la tarifa de la luz, y así podía controlar si se subían o no los peajes y por tanto la factura de los consumidores españoles.

La Comisión Europea no tardó en llamar la atención pero la lentitud de la actuación y los procesos administrativos de sanción son tan lentos que Nadal y su equipo pudieron alargarlo sin problema con la connivencia del comisario Arias Cañete.

En 2016 tenía que haberse abierto el proceso sancionador y no lo hizo Cañete y su equipo. Guardó el caso en el cajón y en cuanto llegó el PSOE al Gobierno lo sacó de manera fulminante y lo primero que hizo Ribera nada más llegar al Ministerio fue recibir el varapalo de Bruselas.

Formó un equipo Ribera, con el secretario de Estado Domínguez Abascal a la cabeza y junto a la CNMC para arreglar este problema y estudiar como devolver las funciones.

El principal obstáculo fue que para poder devolver las funciones y competencias a la CNMC habría que modificar varias leyes y que por tanto o se hacía una nueva ley o nada. Finalmente, el Gobierno ha optado, porque Bruselas apretaba en los tiempos, por un RDL de medidas urgentes proponiendo todos estos cambios.

Con esto, Cañete y su equipo darán carpetazo final a este asunto y la CNMC volverá a marcar las pautas en el sector energético español.