El PP ve en el Plan de Energía y Clima de Ribera un futuro con más paro, menos crecimiento y energía más cara

El PP entiende que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) presentado este viernes por la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, supone “un anuncio claro a la ralentización económica, a la futura generación de desempleo y, sin lugar a dudas, a un incremento de la factura eléctrica”.

Así lo ha manifestado el portavoz adjunto de los ‘populares’ en el Congreso Guillermo Mariscal, quien, en una rueda de prensa celebrada en la Cámara Baja, ha lamentado la ausencia de “negociación” para un plan “que afecta a más de una legislatura y, probablemente, a más de una generación”.

El dirigente ‘popular’ cree que el Gobierno es “víctima de la politización de las tecnologías”, y que por ello plantea “la desaparición” de una energía libre de emisiones, como la nuclear, lo que, a su juicio, “contraviene” a lo defendido por la Unión Europea o la Agencia Internacional de la Energía, que “abogan por su mantenimiento como energía de respaldo”.

Asimismo, ha criticado que Ribera anticipe un abaratamiento de la energía y un fortalecimiento de la industria, cuando el Gobierno “ha colaborado activamente a la salida de Alcoa, que ha propiciado un ERE en Ferroatlántica y pone en riesgo la continuidad de muchas cementeras”.

“Hemos escuchado ensoñaciones y cantos de sirena. Tenemos una ministra que practica una suerte de realismo mágico, que obvia y olvida los números, las cifras y una propuestas creíbles. Nos encontramos humo”, ha despachado, acusando a Ribera de “lanzar soflamas o propaganda electoral para conseguir votos” en las próximas elecciones.

“Un ejemplo más es lo que ocurre con el diésel. Siguen sin responder qué piensan hacer en 2040, si es cierto que deben de circular los coches diésel o de gasolina, o no. Ha cambiado de opinión ya dos veces”, ha abundado, subrayando que el comisario europeo responsable de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, “la obligó a rectificar porque en Europa está prohibido prohibir tecnologías”.