Enfado de los trabajadores de Vestas: no recibirán este año el ‘bonus’ anual por primera vez en cinco años

2018 no será un año que la eólica danesa Vestas quiera recordar mucho en el futuro. A su decisión de cerrar la planta de nacelles de León en septiembre pasado se le ha juntado una cuenta de resultados no muy positiva. Hace unos días anunció que su beneficio neto anual había sido un 24% menos que en 2017, de 683 millones de euros, por la caída de márgenes de beneficio debido a una mayor competencia.

La eólica Vestas ganó 683 millones euros el año pasado, un 24% menos

Pero no acaban ahí las malas noticias. La compañía acaba de anunciar a sus trabajadores que, por primera vez, no recibirán el ‘bonus’ por cumplimiento de objetivos después de haberlo percibido durante los últimos cinco años consecutivos. Un sistema de fijación anual de retribuciones en el que el trabajador participar en un modelo de producción por objetivos.

Sin embargo, según ha podido saber El Periódico de la Energía, “pese a que nos han dicho que hemos mejorado mucho más que en 2017, también nos han dicho que no hemos cumplido objetivos”, señalan fuentes sindicales, “no vemos las cuentas claras, se ha preguntado las razones de por qué no se va a pagar esa bonificación y lo único que han dicho desde Recursos Humanos es que es una medida global, que se decide en Dinamarca y que no hay más explicaciones”.

El enfado de los trabajadores tiene sentido más allá de la retribución. A diferencia de otras compañías del sector que se reúnen e informan a su plantilla sobre los objetivos anuales a nivel general y por departamento para que puedan medir el grado de esfuerzo para alcanzarlos, en Vestas nunca se ha informado hasta la fecha ni hay transparencia sobre el método de fijación de objetivos.

“Además, las noticias previas que nos han ido llegando en los últimos meses no coinciden con este anuncio, y no se entiende que la única razón que den a los trabajadores es que no depende de la dirección en España sino de lo que se haga a nivel global, y que eso es todo”, añaden las mismas fuentes.

“Este año no se paga el ‘bonus’ pero la razón no es porque pudiera haber malos resultados, al revés, en nuestra región han sido buenos, es que en otros mercados no han sido tan buenos y el ‘bonus’ se trata de algo global”, explican por su parte fuentes de la compañía, “es decir que tienen que cumplirse unas buenas expectativas a nivel global. La compañía ha preferido mantener el empleo que dar el ‘bonus’. Además, tras el cierre en León y el despido de alrededor de unas 400 personas hace unos meses en Dinamarca y Alemania, no sería muy justo que los demás recibieran el ‘bonus’. En resumen, ésa es la razón”.

Según se explica en el ‘2018 Bonus Programme’ de Vestas, el plan para este año ” recompensa la contribución de los empleados con la rentabilidad que tenga la compañía basada en el impulso clave del rendimiento de toda la cadena de valor con objetivos anuales. Guiados por nuestros valores corporativos de colaboración, responsabilidad y simplicidad, todos contribuimos a la misma cadena de valor y juntos buscamos alcanzar esa rentabilidad”.

Pero ¿cuáles son esos factores clave de rendimiento? En 2018, Vestas se había propuesto como objetivos mínimos a nivel global para poder recibir esa bonificación aumentar en un 30% el EBIT respecto al año anterior, un 10% más de cash flow y un 10% más de ingresos.

Es decir, aumentar en un 10% la entrega de productos, “de acuerdo con lo que prometemos a nuestros clientes”, otro 10% más en mejorar el coste del producto, “reducir el coste directo general hace que los productos de Vestas sean más competitivos”, así como aumentar en ese mismo porcentaje la cantidad total de pedidos recibidos, el EBIT de la venta de generadores eólicos (WTG por sus siglas en inglés), y el EBIT de servicio.