La eficiencia energética, clave para que la digitalización sea posible en el sector energético español

Blockchain, Big Data, AI, IoT, Deep Learning, Machine Learning, Cloud Computing… son solo algunas de las nuevas tecnologías con las que el sector energético deberá familiarizarse en los próximos años. Un cambio sin precedentes que vendrá de la mano de la digitalización pero acompañado de la eficiencia energética si no quiere perder competitividad o cumplir con la sostenibilidad del planeta. De todos estos temas se debatirán en la VIII Edición de Smart Energy Congress los próximos 3 y 4 de abril en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, organizado por EnerTIC.

“La digitalización está impactando en nuestra sociedad y es imparable, pero en el sector energético queda mucho recorrido por hacer”, explican los organizadores del evento, ” la digitalización está desarrollando grandes infraestructuras tecnológicas y ahí también hay un reto de mejorar su eficiencia energética”.

Un ejemplo muy claro son los centros de computación que desarrollan los softwares necesarios para el blockchain o la Inteligencia Artificial (AI). Cada vez soportan más carga energética y si quieren mantenerse en el tiempo no les quedará otra que incluir medidas de ahorro energético. “Según el informe Smarter 2030, la aplicación de nuevas tecnologías que ayuden a reducir el consumo energético podría suponer una reducción, a su vez, del 20% de las emisiones de CO2″, añaden.

“Hay dos motivos para apostar por la eficiencia en la digitalización del sector energético”, señala por su parte Jesús Chapado, director de Innovación de Naturgy, “uno de ellos es la reducción del consumo de energía y el otro la reducción de emisiones contaminantes gracias al aumento de generación renovable (y por tanto, menos de combustible fósil)”.

“La digitalización de los activos ha cambiado mucho en los últimos años. Las curvas de adaptación ya son muy rápidas, y eso nos permitirá que, por ejemplo, podamos tener en muy poco tiempo equipos en remoto que evite los desplazamientos a los sitios”, añade Chapado. Un caso que podría aplicarse a los actuales protocolos de mantenimiento de parques eólicos. “Otros ejemplos podrían ser los nuevos sistemas de relacionarse con los clientes, los sandbox, los sistemas que permiten tener un hogar o una industria conectada, la movilidad sostenible, nuevos combustibles y vectores unidos a la economía circular, como el biometano o el hidrógeno, el uso de nuevas herramientas, como el uso de datos, o la innovación con nuevos ecosistemas que se están incorporando al mercado, como las startups, auténticos caldos de cultivo para ello”.

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“Se estima que actualmente solo se aprovecha el 2-3% de la capacidad de datos total de las empresas/industrias” explica por su parte Ramón Rodríguez, Arquitect Solution Data Center de Schneider Electric, “la explotación de los datos tiene una capacidad de mejora impresionante y esperamos cambios muy importantes en el sector de la distribución. Venimos de un escenario lineal pero el nuevo horizonte trae prosumidores y modelos de generación distribuida que será interesante para todos los actores. Eso sin olvidar que el blockchain también pisa fuerte en el sector de las renovables y las Smart Cities también tendrán un papel protagonista”, añade.

Pero, ¿está el sector energético español preparado para la incorporación de la digitalización con criterios de eficiencia energética? España es “la envidia de Europa” en proyectos de ciudades inteligentes, al tratarse del país de la Unión Europea “que mejor aprovecha -en un 85%- los fondos comunitarios” en programas como las Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI), con las que ya cuentan un total de 173 ciudades,, ha indicado Antonio Calvo, responsable de Innovación y transformación digital de la consultora tecnológica T-Systems, citando datos de la Global e-Sustainability Initiative, “además la administración local o municipal en nuestro país está muy avanzada y muy concienciada”.

En Smart Cities, España figura a la cabeza, con un posicionamiento incluso superior a países como Holanda o Francia. “No hay más que ver cuál es la implantación de los smart meters (contadores inteligentes) en nuestro país, muy cercano al 100%”.

Sin embargo, será necesario hacer frente a “barreras tecnológicas, regulatorias, económicas y sociales“, explicó el director de innovación de Naturgy, “en el primer caso, tiene mucho que ver con la mentalidad de la industria o la empresa, hay mucho desconocimiento en tecnología, lo que hace que se no es impregne la necesidad de invertir, cuesta mucho cambiar la ideología de la inversión que existe actualmente, pero la barrera tecnológica muchas veces va unida a las barreras regulatorias, y también del lado de los consumidores, es decir, que no se entiende que si quiero ser más eficiente tengo que aceptar que eso me cuesta dinero”. En definitiva, ha reconocido que “existe una resistencia al cambio en España”.

Las grandes y pequeñas empresas, la universidad, la ciudadanía y la administración son todas parte de un “ecosistema de trabajo” necesario para alcanzar la “competitividad” en términos de eficiencia, ha concluido el portavoz de Schneider Electric. En este sentido, el papel de la administración será “esencial” para facilitar que las empresas “avancen” en la implementación de nuevas tecnologías, a través de la implementación de marcos legales favorables o incentivos al desarrollo, destacó finalmente el experto de Atos, Christian Pomar.