Ganvam pide la creación de un órgano regulador externo para la relación entre fabricantes y distribución

El presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), Raúl Palacios, ha defendido la necesidad de poner en marcha un órgano regulador externo que elimine «arbitrariedades» y vele por el equilibrio de las relaciones entre fabricantes y el sector de la distribución.

En un desayuno informativo celebrado en Madrid, Palacios ha destacado la importancia de dicha medida en un contexto en el que las redes se están viendo «obligadas» a realizar un «importante esfuerzo» inversor para adaptarse al entorno digital y la venta ‘online’.

El directivo ha considerado oportuno que se revisen las relaciones contractuales entre las marcas y sus redes con el objetivo de «no comprometer el futuro» de las pymes de la automoción. «Si el fabricante tiene previsto asumir parte del volumen de ventas deberá redefinir los objetivos y las exigencias de inversión que impone a sus redes», ha subrayado.

Además, la asociación pide la puesta en marcha de un plan de incentivo a la compra de coches que incluya el achatarramiento y que impulse el cambio de un vehículo de más de diez años por uno nuevo o usado de hasta tres años, respetando la neutralidad tecnológica y siguiendo el ejemplo de planes Renove como los aprobados en el País Vasco o en Galicia.

«La puesta en marcha de estos programas de incentivo al achatarramiento no solo contribuirá a frenar el envejecimiento del parque, en el que el 67% tiene más de diez años, sino también a impulsar un mercado de usados de mayor calidad, al retirar de la circulación los modelos que actualmente suponen el grueso de las compras», reivindica Ganvam.

Nueva fiscalidad

No obstante, considera que los planes de incentivo deben completarse con la puesta en marcha de una nueva fiscalidad para el automóvil, que grave el uso y no la compra, suprimiendo el impuesto de matriculación y reorientando el impuesto de circulación para que se base en la emisiones en lugar de en la cilindrada y la potencia.

«El modelo fiscal actual no está en línea ni con la realidad de los vehículos que están circulando ni con lo que se pretende a nivel gubernamental», ha argumentado el directivo.

En este contexto, ha incidido en la necesidad de despejar la incertidumbre que se ha creado entorno a los modelos de combustión interna, sobre todo los diésel. «No son los coches nuevos que salen de los concesionarios los que contaminan, sino el coche antiguo.

«Tenemos una demanda retenida, provocada, en parte, por la incertidumbre sobre el modelo tecnológico que tiene que imperar en el vehículo. Queremos que España sea un referente en concienciación medioambiental, pero con los mensajes que se han lanzado se está consiguiendo el efecto totalmente contrario. Ahora mismo tenemos el segundo parque más antiguo de Europa, tan solo por detrás de Grecia, y esto no es coherente con que queramos ser los más limpios de Europa», ha argumentado.