Navantia completa con éxito el encargo de los cuatro petroleros Suemaz

Navantia ha entregado en su astillero de Puerto Real (Cádiz) al Grupo Ibaizábal, el «Monte Ulía», el último de los cuatro petroleros Suemax contratados por la naviera en el 2015.

El proyecto ha demostrado que «España, la Bahía de Cádiz y Navantia están a la vanguardia de la construcción náutica», según ha dicho en su intervención en la ceremonia de bautizo del barco el ministro de Fomento en funciones José Luis Ábalos.

El final de este contrato llega en un momento optimista para este astillero, en el que no se atisba el cese de la actividad.

La presidenta de Navantia, Susana de Sarriá, ha anunciado que la planta de Puerto Real generará a partir de ahora más de 3.000 empleos directos en los próximos años con tres contratos eólicos, reparaciones de cruceros y el programa de las corbetas de Arabia Saudí, la mayoría de ellos en las industrias colaboradoras.

Ha enmarcado estos contratos en uno de los puntos base del Plan Estratégico que ha emprendido la compañía, su plan de negocio y diversificación a otros sectores, como el eólico o el civil.

Situarse a la «vanguardia» tecnológica con unos astilleros 4.0, para lo que en los astilleros de la Bahía de Cádiz serán invertidos 160 millones de euros, y el rejuvenecimiento de las plantillas, a las que se incorporarán doscientos nuevos trabajadores, son otros de los puntos de este Plan Estratégico, que tiene a los astilleros de la Bahía de Cádiz como «pieza clave».

El cuarto petrolero Suemaz, llamados así porque sus dimensiones (274 metros de eslora) están ajustados al máximo a las del Canal de Suez, ha sido amadrinado por la vicepresidenta de la División de Crudo de Total, Emmanuelle Dusausoy, encargada de accionar el mecanismo con el que se han estampado sobre el casco del buque dos botellas de vino, el tradicional oloroso «Sangre y trabajadera» y un «Marques de Riscal», en la ceremonia de bautizo celebrada hoy en los astilleros gaditanos.

La construcción de cada uno de los cuatro petroleros Suezmax ha supuesto más de 725.000 horas de trabajo.

En la construcción de estos buques que podrán transportar 175.000 metros cúbicos de petróleo, Navantia ha logrado hitos internacionales tecnológicos en la instalación de piezas impresas en 3D en la fase constructiva de un barco, lo que supone un ahorro de peso.

El petrolero, en cuya construcción han colaborado con Navantia 65 empresas, ha sido diseñado para mejorar su eficiencia energética, con lo que se ha logrado reducir un 15 por ciento su ahorro de combustible, lo que supone un consumo de cuatro toneladas menos de petróleo al día en una jornada de actividad.

Con un peso muerto de 156.000 toneladas, el petrolero, que tiene una tripulación de 36 personas, puede viajar a una velocidad de 14,5 nudos.