Nord Stream 2 acude al Tribunal de la UE para anular las enmiendas a la directiva de gas

La compañía Nord Stream 2, operadora del polémico gasoducto que transportará gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico, ha acudido al Tribunal General de la Unión Europea (UE) para conseguir la anulación de la modificación de una directiva que considera perjudicial para este gigantesco proyecto gasístico.

La empresa, cuyo único accionista es la rusa Gazprom, indicó hoy en un comunicado que las enmiendas adoptadas en abril pasado a la Directiva del Gas de la UE «violan los principios del derecho comunitario relativos a la igualdad de trato y de proporcionalidad» y es por tanto discriminatoria para Nord Stream 2.

En opinión de la compañía, las enmiendas «fueron claramente diseñadas y adoptadas para crear una desventaja y desalentar el gasoducto Nord Stream 2», que no solo ha sido criticado por EE.UU. y la propia Comisión Europea (CE), sino también por varios países comunitarios, sobre todo en Polonia, al considerar que incrementa la dependencia energética de la UE.

La empresa considera las enmiendas discriminatorias porque afirma que las inversiones en el gasoducto se realizaron mucho antes de la adopción de la modificación de la directiva.

De acuerdo con la agencia rusa Interfax, desde 2015, Nord Stream 2 ha invertido más de 5.800 millones de euros en el gasoducto, que se extenderá a lo largo de más de 1.200 kilómetros debajo del mar Báltico para conectar a los suministradores de gas en Rusia con los consumidores en Europa.

El gasoducto tendrá la capacidad de llevar 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año a Europa y está siendo implementado por Gazprom y las empresas francesa Engie, las alemanas Uniper y Wintershall, OMV y la anglo-holandesa Shell.

«Nosotros, como inversor prudente, estamos comprometidos a proteger nuestras inversiones. Pero las enmiendas a la Directiva del Gas no perjudica solamente a Nord Stream 2», señaló en el comunicado el consejero delegado de la empresa, Matthias Warnig.

«Una discriminación tan obvia contra una inversión comercial individual también socava la capacidad del mercado interior de la UE de atraer inversiones que hagan la transición energética una realidad», añadió, al tiempo que advirtió de que «se reserva la opción de defender sus derechos bajo el derecho internacional y de proceder por separado con un arbitraje contra la UE».

La directiva enmendada garantiza que las normas que regulan el mercado interior del gas de la UE también se apliquen en el futuro a los gasoductos que comunican un Estado miembro con un tercer país, hasta las fronteras del territorio y de las aguas territoriales del Estado miembro.

Entre los principales elementos de las normas comunitarias establecidas en la Directiva del Gas de 2009 se encuentran la separación patrimonial, el acceso a terceros, aranceles no discriminatorios y requisitos de transparencia.

La directiva enmendada prevé la posibilidad de aplicar excepciones a gasoductos existentes con destino y procedencia en terceros países, así como procedimientos claros para las negociaciones con terceros países y para las exenciones referentes a los nuevos gasoductos.