Un reactor nuclear de Escocia reabre tras un año cerrado por grietas en ladrillos de grafito que siguen sin reparar

El Reactor 4 (Hunterston B-8) reanudará su actividad después de que hace un año tuviese que cerrar al encontrarse unas grietas en los ladrillos de grafito, aún sin reparar, dentro de los núcleos del reactor en la planta de North Ayrshire, en Escocia.

La Oficina de Regulación Nuclear (ONR) de Reino Unido ha dado permiso a EDF Energy, compañía británica de energía, para reiniciar su actividad, aunque solo pueden alcanzar 16.025 teravatios por día, equivalente a cuatro meses de operaciones, al considerar que los núcleos del reactor cumplen sus requisitos de seguridad, a pesar de las grietas.

Cuando se cerró el Reactor 4, también lo hizo por la misma razón el Reactor 3 (Hunderston B-7) que sufría más de 350 grietas finas en su núcleo de grafito, aunque en este caso por el momento, no ha vuelto a funcionar.

El subinspector jefe de ONR, Donald Urquhart, ha explicado que la decisión se ha tomado con total seguridad y después de realizar «una evaluación exhaustiva y detallada del problema de seguridad que existe». Desde EDF Energy también se ha realizado un análisis en profundidad y diversas pruebas para garantizar la seguridad del recinto, por parte de su propia Garantía Nuclear Independiente interna, así como por el Comité de Seguridad Nuclear, un cuerpo de expertos independientes de la industria y por ONR.

Asimismo, la Universidad de Bristol ha colaborado también en trabajar sobre la resistencia de la planta mediante simulaciones de terremotos. EDF Energy se ha mostrado optimista con los estudios y resultados ofrecidos y ha asegurado que seguirá de cerca la actividad del núcleo del reactor y realizará frecuentes inspecciones de grafito.