El grafeno, ‘el material maravilloso’, llega a su punto de inflexión: podría ser crucial para el desarrollo de aviones eléctricos

Desde aviones eléctricos hasta producción de electricidad limpia e ilimitada, los científicos creen que el grafeno, la lámina de átomos de carbono dispuestos como en un panal, está a punto de convertirse en parte de nuestra vida cotidiana y cambiar el mundo. Primero porque es el material más resistente conocido por el hombre, más conductor de calor y electricidad que el cobre y más flexible que el caucho y de solo un átomo de espesor, y segundo porque se le lleva esperando más de una década, desde que en 2004 los científicos que lo encontraron ganaron el Premio Nobel y durante años nadie estaba seguro de para qué usarlo.

No fue hasta 2014 que los científicos de la Universidad de Manchester en el Reino Unido descubrieran la sustancia del espesor de un átomo con un simple experimento con cinta adhesiva y la revista The New Yorker lo llamará como un material «rápido, fuerte, barato … e imposible de usar».

Pero todo eso está cambiando con la ayuda de la inversión del gobierno de Emiratos Árabes Unidos.

James Baker, director ejecutivo de Graphene @Manchester, ha dicho que el trabajo en el Centro de Innovación de Ingeniería Graphene ha sido posible gracias a una financiación que supera los 70 millones de euros (Dh288m), la mitad de ella de la empresa de energías renovables de Abu Dhabi Masdar, que está ayudando a garantizar que el material alcance su potencial de cambio mundial.

El grafeno ya se usa en ropa y equipos deportivos, lo que hace que las raquetas de tenis y el calzado sean más livianos y duraderos, pero en los años venideros, el grafeno podría ser crucial para el desarrollo de los aviones eléctricos, según ha asegurado Baker a la revista de Emiratos Árabes The National.

«En los próximos dos a cinco años, veremos que el grafeno tiene un mayor impacto social», ha asegurado, «lo que creo que vendrá a partir de 2020 y más allá es un aumento real en términos de nuevos productos, nuevas aplicaciones, que lleguen al mercado». El responsable de Graphene @Manchester considera que este material está atravesando lo que se llama como ‘valle de la muerte’, el período entre el descubrimiento de un nuevo material y el punto en que se vuelve barato y lo suficientemente fácil de fabricar para que sea ampliamente utilizado en todo el mundo.

El grafeno, añade, algún día será un componente vital en los vehículos eléctricos con el que se podrán autorecargar e incluso en los aviones eléctricos, ayudando a reducir las emisiones de carbono, además de su potencial en el segmento de la industria solar fotovoltaica.

La sustancia pronto llegará a un punto de inflexión donde el uso se generalizará, en opinión de Baker. Cree que hay oportunidades de inversión y, a medida que avanzan los métodos de producción, el uso de grafeno se volverá omnipresente. “El grafeno viene en muchas formas, tamaños y formas. Estrictamente es una capa, pero ahora hay un estándar de hasta 10 capas. Es un poco como los bloques de Lego, puedes armarlo de infinitas maneras «.

En esa misma línea se encuentra Richard Branson, el fundador de la compañía aérea Virgin Group. Cree que el grafeno tiene el potencial de revolucionar la industria de las aerolíneas. El primer material bidimensional del mundo, un alótropo de carbono, es capaz de construir aviones más ligeros, más seguros y más eficientes, por lo que «las propiedades de seguridad y rendimiento podrían mejorarse significativamente y al mismo tiempo reducir el impacto ambiental».

Pero aún hay más. La firma estadounidense Real Graphene ha anunciado que está a punto de comercializar baterías de grafeno. Aseguran que carga más rápida, mayor duración y a temperaturas más bajas. Por el momento, se destinarán al mercado de los smartphone pero la compañía asegura que es solo el principio porque Real Graphene está trabajando en la fabricación de baterías de grafeno para productos tan pequeños como un reloj inteligente y tan grandes como un utilitario eléctrico de pequeño tamaño.