Israel empieza a extraer gas del Leviatán entre el miedo a la contaminación de su población

Israel ha empezado a extraer gas del campo de Leviatán, una de las mayores reservas del mundo, en la costa mediterránea israelí, entre el miedo de los residentes en la zona a una posible contaminación del aire, que llevó a cientos de ellos a protestar ante oficinas gubernamentales.

La empresa concesionaria de la explotación de parte del campo, Noble Energy, hizo pruebas de extracción esta madrugada, tras el visto bueno final del gobierno y pese a las protestas de residentes de la costa, informaron medios locales.

El Ministerio de Protección Medioambiental aprobó la operación y dijo que esta cumplía todas las condiciones necesarias. Se espera que el gas extraído empiece a llegar al país entre las próximas 24 y 48 horas.

El Leviatán, situado unos 130 kilómetros al oeste de Haifa, es el mayor yacimiento descubierto en el Mediterráneo hasta la fecha y se calcula que alberga 21,9 trillones de pies cúbicos de gas.

«Por primera vez desde su establecimiento, Israel es una central energética, con capacidad de subrir todas sus necesidades y de lograr independencia energética. Al mismo tiempo, exportaremos gas natural a los vecinos de Israel, fortaleciendo nuestra posición en la región», dijo Yosi Abu, CEO de Delek Drilling, una de las empresas socias de la explotación, informó hoy el digital Times of Israel.

El Leviatán, añadió, «pondrá fin a la era del carbón en Israel y proporcionará energía limpia y barata a las personas de Israel y Oriente Medio».

Aunque la extracción se hace a 130 kilómetros de la costa, la plataforma de procesamiento está solo a 10 kilómetros de tierra, conectada con esta con dos tuberías. Durante el proceso preparatorio se empezó a sacar el nitrógeno existente en los conductos, acto que los grupos de defensa del medioambiente dijeron que podría tener efectos contaminantes y liberar químicos cancerosos.

Esto ha llevado a manifestaciones ante oficinas del gobierno y a que algunos residentes de Zikhron Yaakov y otras áreas al sur de Haifa evacúen sus hogares, pese a que Medioambiente aseguró en un comunicado que «de acuerdo a la opinión de todos los expertos, no se espera ningún peligro a la población» durante las actividades de vaciado de las cañerías que transportarán el gas.