Microsoft da un paso más contra el calentamiento global: será climáticamente negativa y eliminará todo el carbono que ha emitido desde 1975

Microsoft quiere marcar la diferencia en la lucha contra el cambio climático. No se va a quedar en los objetivos de neutralidad de CO2 como se incluyen en la mayoría de los planes de las grandes multinacionales. Su presidente ejecutivo, Satya Nadella, ha dicho que quería alcanzar el objetivo para 2050, pero para hacerlo, la compañía apunta a convertirse en «carbono negativo» para 2030, eliminando más carbono del medio ambiente del que emite.

Eso va más allá de una promesa de su rival tecnológico Amazon, que tiene la intención de ser «neutral en carbono» para 2040.

«Cuando se trata de carbono, la neutralidad no es suficiente», ha dicho por su parte el presidente de Microsoft, Brad Smith, «el carbono en nuestra atmósfera ha creado una capa de gas que atrapa el calor y está cambiando el clima mundial. Si no frenamos las emisiones y las temperaturas continúan subiendo, la ciencia nos dice que los resultados serán catastróficos».

Por ello, la compañía ha anunciado que establecerá un fondo de innovación climática de 1.000 millones de dólares (901 millones de euros) para desarrollar tecnologías de lucha contra el CO2.

Diferencia entre carbono neutral y carbono negativo

Cuando una empresa dice que es neutral en carbono, su objetivo es no emitir CO a la atmósfera de manera efectiva pero puede hacerlo si equilibra sus emisiones, por ejemplo, eliminando una tonelada de carbono de la atmósfera por cada tonelada que ha producido, compensando sus emisiones, por ejemplo invirtiendo en proyectos que reducen las emisiones en otras partes del mundo, o no liberando gases de efecto invernadero. Para conseguirlo, se puede, por ejemplo, cambiar el consumo o la generación a fuentes de energía renovables.

Hasta ahora, la mayoría de las empresas se han centrado en compensar las emisiones para lograr la neutralidad. Esto significa financiar proyectos en economías en desarrollo para reducir las emisiones de carbono allí, por ejemplo, la construcción de centrales hidroeléctricas, alentar a las familias a dejar de usar estufas de madera o de carbón o ayudar a las empresas a utilizar la energía solar. Estas reducciones se deducen de la producción propia de la empresa principal.

Pero el resultado de esto disminuye las emisiones de carbono en lugar de revertirlas. Para ser carbono negativo, una empresa debe eliminar más carbono de la atmósfera de lo que emite.

Y es ahí donde quiere entrar Microsoft. Dice que lo hará utilizando una gama de tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.

Liderazgo de sostenibilidad

El anuncio ha sido muy bien recibido por los movimientos ecologistas, porque Microsoft estaba pensando más en las consecuencias generales del cambio climático que en su propio papel. Sin embargo, no todos son tan optimistas. «Es un truco de liderazgo de sostenibilidad», ha dicho Elizabeth Sturcken del Fondo de Defensa Ambiental de EEUU, «para cambiar realmente la aguja sobre el cambio climático, necesitamos otras 1.000 [compañías] sigan su ejemplo y conviertan la retórica en acción».

Por su parte, Greenpeace ha advertido que Microsoft aún necesita abordar su relación actual con las compañías de petróleo y gas. «Si bien hay mucho que celebrar en el anuncio de Microsoft, no se resuelve un gran vacío: los esfuerzos de expansión de Microsoft para ayudar a las compañías de combustibles fósiles a perforar más petróleo y gas con aprendizaje automático y otras tecnologías de inteligencia artificial», ha advertido la activista de esta organización Elizabeth Jardim.

Aún así, el plan de Microsoft es más agresivo que los adoptados por otras empresas tecnológicas, como Facebook, Google, Apple y Amazon, ya que ninguna ha contraído compromisos «negativos al carbono».

Pero ¿cómo logrará Microsoft su objetivo?

Microsoft ha sugerido una variedad de maneras en las que podría eliminar el carbono de la atmósfera, como por ejemplo:

1- Creación de nuevos bosques y expandiendo los existentes.

2- Secuestrar el carbono en el suelo: un proceso para devolver el carbono al suelo. Esto podría lograrse agregando microbios y nutrientes a la tierra reseca, lo que debería tener los beneficios adicionales de hacer que el suelo sea más fértil y menos susceptible a la erosión.

3- Capturar directamente el CO2 del aire, mediante la succión del dióxido de carbono de la atmósfera, posiblemente mediante el uso de ventiladores grandes para mover el aire a través de un filtro que puede eliminar el gas.

4- Utilizar bioenergía con captura de carbono: cultivar cultivos y luego capturar el CO2 que emiten cuando, por ejemplo, se queman para producir calor o se fermentan para producir combustibles como el bioetanol. Las emisiones negativas son posibles si la cantidad de CO2 almacenado como resultado es mayor que la emitida durante la producción, el transporte y el uso.

El lado oscuro de la propuesta

Los centros de fabricación y procesamiento de datos de las empresas tecnológicas crean grandes cantidades de dióxido de carbono. Según una estimación, el sector representará hasta el 3,6% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero este año, más del doble del nivel en 2007. Y se ha pronosticado que en el peor de los casos, podría crecer hasta el 14% en 2040.

Microsoft ha dicho que planea reducir a la mitad las emisiones creadas directamente por sí mismo y por aquellos involucrados en su cadena de suministro para 2030. Para ello, la compañía tiene la intención de aumentar las tarifas de carbono que cobra a sus grupos empresariales internos.

Desde 2012, Microsoft ha obligado a sus divisiones a establecer presupuestos que tengan en cuenta el coste de las emisiones creadas a través del uso de electricidad, viajes de negocios y otras actividades. Ahora esa carga incorporará emisiones indirectas como las creadas por los clientes que usan electricidad para alimentar los productos de las divisiones.

Y dado que Microsoft no puede evitar producir CO2 por completo, invertirá en tecnologías para capturar y almacenar el gas para reducir la cantidad en la atmósfera, lo que implicará tecnología «que no existe completamente hoy». Mientras tanto, sus centros de datos y otras instalaciones usarán energía 100% renovable para 2025.

Los rivales de Microsoft se ponen las pilas

Visto lo que ha anunciado el líder mundial de la informática, otros le están siguiendo los pasos. Por ejemplo, el fabricante de software Intuit también se ha comprometido a ser negativo en carbono para 2030. De hecho, reducirá las emisiones en 50 veces más que su huella de carbono de 2018.

Por su parte, Jeff Bezos de Amazon anunció en septiembre de 2019 que su compañía sería neutral en carbono para 2040. Su compromiso incluía planes para comprar 100.000 vehículos eléctricos para su flota de reparto.

Y también Google ha lanzado un conjunto de herramientas digitales para permitir a las ciudades rastrear y reducir las emisiones. El gigante de las búsquedas también compensa sus propias emisiones al invertir en proyectos ecológicos.