Ballenoil presenta batalla a los grandes operadores de carburantes: abrirá 20 nuevas estaciones de servicio solo este año

Ballenoil quiere dejar atrás a quienes le catalogan de estación de servicio ‘low cost’. Es cierto que el precio que ofrecen por el combustible suele estar unos 10 céntimos por debajo de otros operadores pero a diferencia de las gasolineras de bajos precios, ofrece un producto de alta calidad.

Y es que esta compañía, que nació de los centros de lavado de coches Ballena Azul, parece conseguir todo lo que se propone. En tan solo 10 años ha tenido una trayectoria meteórica y pretende continuar con su expansión. Por el momento, puede presumir de haber abierto 120 estaciones de servicio, tener 35 proyectos en tramitación y abrir otras 20 más en este año, cuya inversión podría ascender a unos 12 millones de euros lo que le permitirá incrementar su volumen de ventas en otros 40 millones de litros.

Su objetivo es sumar instalaciones en las grandes ciudades pero no solo. A parte de Madrid y Barcelona, ya están presentes en Valencia, Sevilla, Málaga, Cádiz, Huelva, Asturias y Cantabria, y en los próximos años tienen los ojos puestos en algunas provincias de Castilla y León.

Pese a este incremento, Ballenoil reconoce que el principal problema a la hora de abrir nuevos puntos de repostaje siguen siendo las barreras que ponen las administraciones locales. Por eso David Querejeta, uno de los socios y director de Expansión de la compañía, en un encuentro con la prensa pide a “las administraciones locales, que no pongan tantos impedimentos, y eviten dificultar la competencia. Los usuarios ya son conscientes de que el producto es el mismo en nuestras estaciones que en las tradicionales; y que la diferencia de precios radica en la estructura de costes”.

«Vendemos más barato porque los costes de inversión son menores, al dimensionar las instalaciones con marquesinas más pequeñas, porque no tenemos tienda, consideramos que es un negocio aparte, y funcionamos a mercado libre, es decir, compramos a los operadores que ofrecen sus productos», explica por su parte Juan Sanz, director de operaciones y uno de los socios fundadores de la firma.

Además, al estar automatizado el pago en cada uno de los surtidores mediante tarjeta bancaria o a través de la App de la compañía (Ballenoil Easy Fuel), pueden prescindir de tener trabajadores por las noches. «Aún así las estaciones son muy seguras, cuentan con la tecnología más avanzada que obliga la normativa de Industria en esta materia», continúa Querejeta, «y ofrecemos un servicio de atención al cliente 24 horas al día todos los días del año para que el cliente pueda ponerse en contacto con nosotros si le surge cualquier problema».

Ahora toca poner la puntilla y que los consumidores vean el carburante de Ballenoil barato y de alta calidad. Por eso, se ha aliado con la compañía especializada en la formulación de aditivos para carburantes Innospec, lo que le permite lanzar su nueva gama de combustibles de última generación ‘Diésel Excellent, Diésel Excellent’ PLUS y Sin Plomo Excellent 95′ Estos aditivos son exclusivos para Ballenoil, con arreglo a unos criterios definidos por la compañía para ofrecer un combustible de mayor calidad a los clientes.

La cuenta de resultados de la operadora independiente de repostaje ha tenido una estela ascendente en los últimos años. En 2019 cerró con una facturación de 310 millones de euros, lo que representa un incremento de casi el 17% con respecto a los 266 millones de euros del ejercicio anterior, y a su vez, unos 100 millones más que en 2017.

El grupo incrementó el pasado año su volumen de ventas en un 20%, superando los 260 millones de litros vendidos, y superando así la barrera de los 12 millones de repostajes, lo que equivale a unos 34.000 clientes al día, según cifras de la compañía.

Un informe reciente de la OCU, dónde analiza el precio de más de millón y medio de precios de los cinco carburantes más vendidos en España en más de 9.700 gasolineras, sitúa a Ballenoil como una de las marcas independientes más fiables, con un producto de calidad y los mejores precios de la Península; facilitando así un ahorro anual de entre 280 y 330 euros por familia.

«Tanto es así que hemos llegado a un acuerdo con la OCU para potenciar el ahorro a sus socios», concluye Querejeta, «el acuerdo incluye descuentos, tanto a los socios de la OCU como a sus familiares a la hora de repostar pero también lavados gratis en nuestras estaciones».

«Para nosotros la OCU es una asociación muy relevante porque siempre busca proteger y conseguir ventajas para el consumidor. Este acuerdo significa el reconocimiento a nuestro modelo de negocio y a la calidad de nuestros productos», señala por su parte Sanz.