El beneficio de Eni se redujo en un 96% en 2019 respecto al año anterior, alcanzando 148 millones de euros

El grupo de hidrocarburos italiano Eni obtuvo un beneficio neto de 148 millones de euros en 2019, un 96% menos que en 2018, informó en un comunicado tras aprobar los resultados anuales.

El beneficio neto ajustado fue de 2.876 millones de euros, un 37% menos que en el ejercicio anterior y el beneficio operativo ajustado fue de 8.597 millones, lo que supone una bajada del 24% respecto a 2018.

Durante la reunión del consejo de administración se propuso un dividendo de 0,86 euros por acción, superior a los 0,83 precedente, y de los que 0,43% ya fueron abonados y el resto será distribuido el próximo 20 de mayo.

El flujo de caja neto de las actividades operativas del grupo fue de 12.392 millones de euros, un 9% menos que los 13.647 millones del ejercicio de 2018 y su endeudamiento financiero se situó en 11.477 millones de euros, un 38% más en comparación con los 8.289 millones de un año antes.

La producción de hidrocarburos de la compañía alcanzó un nuevo récord en 2019 al situarse en 1,871 millones de barriles equivalentes de petróleo (bep) al día, lo que supone un crecimiento del 1,7% respecto a 2018.

El consejero delegado de la compañía, Claudio Descalzi, aseguró que se han logrado «excelentes resultados, a pesar del escenario decididamente negativo, caracterizado por discontinuidades geopolíticas y un escenario de precios ciertamente menos favorable en comparación con 2018. Esto gracias a la estrategia seguida en los últimos años que nos han permitido crecer y fortalecer nuestra capacidad de recuperación».

Sobre los resultados ha pesado el cuarto trimestre del año en el que el se registraron perdidas por 1.891 millones respecto a los 399 millones del mismo periodo del año pasado, mientras que el beneficio neto ajustado fue de 546 millones, lo que supone un 62% menos respecto a los 1.450 millones del último trimestre de 2018.

La sociedad también presentó hoy su plan para los próximos tres años y otro estratégico hasta 2050 en el que anunció la compra de acciones propias por 400 millones de euros.

Informaron de que espera que su flujo de caja, neto de gastos de gestión de activos, ascenderá a 25.000 millones en 2023 y espera aumentar su producción en un 3,5% anual en este periodo,

También anunció que el grupo reducirá sus emisiones de CO2 del 80% en 2050 y hasta 2023 se instalarán 3 Gw de energía renovable, que se elevará a 5 Gw al final del plan.

Mientras que la producción de gas en 2050 representará aproximadamente el 85% de la producción total.

Scalzi aseguró que «en Eni del futuro será aún más sostenible. Se fortalecerá en su papel de actor global en el mundo de la energía, enriquecido por empresas como las energías renovables y la economía circular».

«La estrategia que anunciamos hoy representa un paso fundamental para nosotros. Hemos diseñado la evolución de Eni en los próximos 30 años al combinar los objetivos de desarrollo continuo en un mercado energético en rápida evolución con una reducción significativa del carbón», añadió.