La Fundación EKI lanza Impact Africa I para poner 200 instalaciones solares en escuelas y hospitales en África

Fundación EKI, cuya actividad se centra en el suministro de fuentes de energía solar fotovoltaica a escuelas y centros de salud en el África Sub-Sahariana, ha presentado en Bilbao el proyecto de inversión-impacto, Impact Africa I, para suministrar y financiar 200 instalaciones solares fotovoltaicas en escuelas y centros de salud en el Africa Sub-sahariana en los próximos tres años, con una inversión total de 5,2 millones de euros. Este proyecto se llevará a cabo con la colaboración del Ente Vasco de la Energía (EVE). 

Los inversores de Impact Africa I son instituciones públicas y privadas interesadas en invertir a largo plazo en infraestructuras con impacto directo en la vida de las personas. Todos los inversores en la operación percibirán un interés que será costeado por Fundación EKI. Fundación EKI invertirá 500.000 euros en cuatro años con los demás inversores, y además 750.000 euros a lo largo de 20 años para cubrir el coste del interés de la inversión total.   

La instalación de los equipos se completará en 3 años tras invertirse 4 millones de euros. El cuarto año, los inversores desembolsarán los 1,2 millones de euros adicionales para constituir un fondo de reserva para financiar los repuestos y recambios de baterías que necesiten las plantas. Las instalaciones se pagarán por los beneficiarios a lo largo de los próximos veinte años sin intereses.

El EVE invertirá en esta herramienta de financiación a lo largo de los próximos cuatro años 300.000 euros en total, una iniciativa más que se enmarca en la Agenda Euskadi Basque Country 2030, con incidencia directa en el ODS#7 “Energía limpia y asequible para todos”, en el ODS#3 “Salud y bienestar”, el ODS#4 “Educación de calidad”, y en el ODS#17 “Alianzas para lograr los objetivos”.

José Galíndez, presidente de Fundación EKI apunta: “Hasta ahora, nuestros proyectos han tenido como destino la mejora de las instalaciones de misiones religiosas y ONGs, que hacen una labor impagable en el África Sub-sahariana. Con el nuevo plan pretendemos atender también a administraciones nacionales y regionales en sus esfuerzos por dar unos servicios educativos y sanitarios en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.”.

Iñigo Ansola, director general de EVE, destaca que esta iniciativa “forma parte de nuestra política de acompañamiento a las iniciativas empresariales energéticas que se desarrollan en Euskadi y que son tractoras de empleo e industria y “más aún cuando se trata de proyectos que significan acercar el recurso de la energía a una parte del mundo que carece de posibilidades de acceso a la electricidad. La participación del EVE ayudará a alcanzar el objetivo universal de democratizar la energía”. Ansola ha añadido que Euskadi siempre ha sido solidaria y “se demuestra ahora una vez más desde el ámbito de la energía”.

Fundación EKI se constituyó en 2017 y desde entonces ha desarrollado un modelo innovador para suministrar y financiar plantas solares fotovoltaicas en escuelas y centros de salud en esa zona de África. Se han puesto en marcha 21 instalaciones en países como RD del Congo, Sierra Leona, Malawi, Tanzania, Camerún, Gambia, Uganda, Cabo Verde y Sudán del Sur. 

Lo innovador del modelo de Fundación EKI es que las instalaciones no se donan, se financian. De esta manera los beneficiarios valoran lo que reciben, lo cuidan como propio, y a su vez contribuyen a nuevas instalaciones con sus aportaciones. Los beneficiarios devuelven el importe de la inversión a lo largo de 20 años, sin intereses. Además, todas las instalaciones son monitorizadas vía internet desde la sede de EKI en Getxo. 

En el África Sub-sahariana hay más de 600 millones de personas que viven sin suministro eléctrico, lo cual constituye una limitación importante para su crecimiento económico y por tanto para poder salir de la pobreza extrema.

La Fundación EKI lanza Impact Africa I para poner 200 instalaciones solares en escuelas y hospitales en África

Fundación EKI, cuya actividad se centra en el suministro de fuentes de energía solar fotovoltaica a escuelas y centros de salud en el África Sub-Sahariana, ha presentado en Bilbao el proyecto de inversión-impacto, Impact Africa I, para suministrar y financiar 200 instalaciones solares fotovoltaicas en escuelas y centros de salud en el Africa Sub-sahariana en los próximos tres años, con una inversión total de 5,2 millones de euros. Este proyecto se llevará a cabo con la colaboración del Ente Vasco de la Energía (EVE). 

Los inversores de Impact Africa I son instituciones públicas y privadas interesadas en invertir a largo plazo en infraestructuras con impacto directo en la vida de las personas. Todos los inversores en la operación percibirán un interés que será costeado por Fundación EKI. Fundación EKI invertirá 500.000 euros en cuatro años con los demás inversores, y además 750.000 euros a lo largo de 20 años para cubrir el coste del interés de la inversión total.   

La instalación de los equipos se completará en 3 años tras invertirse 4 millones de euros. El cuarto año, los inversores desembolsarán los 1,2 millones de euros adicionales para constituir un fondo de reserva para financiar los repuestos y recambios de baterías que necesiten las plantas. Las instalaciones se pagarán por los beneficiarios a lo largo de los próximos veinte años sin intereses.

El EVE invertirá en esta herramienta de financiación a lo largo de los próximos cuatro años 300.000 euros en total, una iniciativa más que se enmarca en la Agenda Euskadi Basque Country 2030, con incidencia directa en el ODS#7 “Energía limpia y asequible para todos”, en el ODS#3 “Salud y bienestar”, el ODS#4 “Educación de calidad”, y en el ODS#17 “Alianzas para lograr los objetivos”.

José Galíndez, presidente de Fundación EKI apunta: “Hasta ahora, nuestros proyectos han tenido como destino la mejora de las instalaciones de misiones religiosas y ONGs, que hacen una labor impagable en el África Sub-sahariana. Con el nuevo plan pretendemos atender también a administraciones nacionales y regionales en sus esfuerzos por dar unos servicios educativos y sanitarios en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.”.

Iñigo Ansola, director general de EVE, destaca que esta iniciativa “forma parte de nuestra política de acompañamiento a las iniciativas empresariales energéticas que se desarrollan en Euskadi y que son tractoras de empleo e industria y “más aún cuando se trata de proyectos que significan acercar el recurso de la energía a una parte del mundo que carece de posibilidades de acceso a la electricidad. La participación del EVE ayudará a alcanzar el objetivo universal de democratizar la energía”. Ansola ha añadido que Euskadi siempre ha sido solidaria y “se demuestra ahora una vez más desde el ámbito de la energía”.

Fundación EKI se constituyó en 2017 y desde entonces ha desarrollado un modelo innovador para suministrar y financiar plantas solares fotovoltaicas en escuelas y centros de salud en esa zona de África. Se han puesto en marcha 21 instalaciones en países como RD del Congo, Sierra Leona, Malawi, Tanzania, Camerún, Gambia, Uganda, Cabo Verde y Sudán del Sur. 

Lo innovador del modelo de Fundación EKI es que las instalaciones no se donan, se financian. De esta manera los beneficiarios valoran lo que reciben, lo cuidan como propio, y a su vez contribuyen a nuevas instalaciones con sus aportaciones. Los beneficiarios devuelven el importe de la inversión a lo largo de 20 años, sin intereses. Además, todas las instalaciones son monitorizadas vía internet desde la sede de EKI en Getxo. 

En el África Sub-sahariana hay más de 600 millones de personas que viven sin suministro eléctrico, lo cual constituye una limitación importante para su crecimiento económico y por tanto para poder salir de la pobreza extrema.