Las ventas de coches eléctricos subirán un 170% en 2020 y no superarán las 100.000 unidades hasta 2023

Las matriculaciones de automóviles eléctricos en el mercado español se situarán en alrededor de 65.000 unidades al cierre del año actual, lo que supondrá un fuerte incremento de más del 170% en comparación con los datos recogidos en 2019.

Según las previsiones de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (Aedive), las entregas de este tipo de modelos en España no superarán la barrera de las 100.000 unidades anuales hasta 2023, año en el que estiman que se comercializarán 120.000 unidades, un 26% más que el año previo y un 84% de crecimiento respecto a la previsión de 2020.

Las cifras que anticipa la asociación recogen una evolución anual continuada en los próximos años hasta que en 2029 se supere el hito del millón de unidades entregadas en un año (1,1 millones de unidades). En 2030, la cifra comercial se situará en 1,28 millones de unidades y llegará a 1,5 millones en 2040, año en el que ya no estará permitida la matriculación de modelos de combustión interna.

Estos volúmenes representarán que la cuota de este tipo de vehículos en el conjunto de las matriculaciones será del 4% al cierre de este año, mientras que en 2040 esta penetración se elevará hasta el 87% sobre las ventas totales.

Las estimaciones de la organización contemplan que el parque de vehículos eléctricos en España pasará de 45.000 unidades en 2019 a 110.000 unidades en 2020 (+144%) y en 2040 el volumen será de 7,91 millones de unidades, sobre un total de más de 26 millones de unidades en circulación.

IVA REDUCIDO

El director general de Aedive, Arturo Pérez de Lucia, afirmó que la reducción del IVA a los vehículos eléctricos, que está estudiando el Gobierno, supone una medida «muy eficiente» para impulsar la movilidad eléctrica, ya que se trata de un descuento directo para el comprador que elimina «de golpe» la complejidad de la tramitación de ayudas, que no limita ningún vehículo eléctrico por potencia o precio y que está exenta en la tributación del IRPF.

«Lo valoro positivamente por cuanto ello significa respecto a que el Gobierno trabaja en una reforma fiscal verde que incentive la compra de vehículos eléctricos», aseguró en declaraciones a Europa Press, en relación con la posibilidad de que se implemente esta modificación en el impuesto.

No obstante, Pérez de Lucia indicó que, además de esta rebaja fiscal, también es necesario bonificar el 100% del IVA cuando se alquila un vehículo eléctrico y también en el caso del renting, al tiempo que propuso la liberalización de amortización de las inversiones en vehículos eléctricos en el impuesto de sociedades.

Además, apostó por la implementación de deducciones ambientales del 8% en el impuesto de sociedades para aquellas empresas que acometan inversiones en bienes del activo material destinadas a la protección del medio ambiente.

NUEVO MOVES

Por otro lado, el directivo subrayó que el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) está trabajando «activamente» en el desarrollo de la segunda edición del Plan Moves, que el Gobierno confirmó que contará con una dotación presupuestaria de 65 millones de euros, un 40% más que la anterior.

Así, calificó como «fundamental» que en el nuevo programa se elimine la obligatoriedad de achatarrar un vehículo antiguo para poder recibir la ayuda a la compra de un automóvil eléctrico, lo que considera un aliciente pero no una condición necesaria.

En esta línea, defendió que el nuevo Moves eleve el precio límite fijado para la compra del vehículo, «ya que ahora mismo solo beneficia a vehículos eléctricos con poca autonomía» o que, en su defecto, permita que el modelo más económico de cada marca pueda acceder a las ayudas.

También pidió una mayor agilidad en la gestión de los trámites, así como que el solicitante sea siempre el beneficiario de la ayuda, unificar los formularios de solicitud y agilizar la operativa de envío de solicitudes.

«LAS ETIQUETAS MEDIOAMBIENTALES ESTÁN OBSOLETAS»

Además, el director general de Aedive explicó que las etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT) han resultado de gran utilidad, pero señaló que se han quedado «obsoletas» en relación con el desarrollo tecnológico experimentado en los últimos años.

«Las tecnologías más perjudicadas son aquellas más ecoeficientes, cuando las etiquetas tendrían que ser, precisamente, un catalizador de estas tecnologías», aseguró Pérez de Lucia, que destacó el «espectacular» desarrollo tecnológico experimentado en los últimos años.

Por ello, recomendó que estos distintivos deberían evolucionar para recoger las últimas generaciones de vehículos, con el fin de seguir siendo la base de apoyo para el marco regulatorio y fiscal que las ciudades deben utilizar para ser más eficientes y sostenibles.