Naftogaz reclama 8.000 millones a Rusia por activos expropiados en Crimea

La gasística ucraniana Naftogaz exige a Rusia 8.000 millones de dólares en concepto de indemnización por la expropiación de sus activos durante la anexión de Crimea en 2014, en el marco de los procedimientos de arbitraje abiertos en la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.

«Naftogaz confirma su reclamo de indemnización por sus activos expropiados ilegalmente en Crimea en marzo de 2014 por Rusia: daños valorados en aproximadamente 8.000 millones de dólares, incluyendo intereses», informó en un comunicado la empresa.

La gasística presentó en julio de 2019 una demanda contra Rusia en la que pedía la devolución de 5.300 millones de dólares por la pérdida de sus activos, pero a principios de año anunció su intención de presentar una nueva valoración de sus activos, que ha detallado ahora en una memoria ante el tribunal.

Naftogaz, junto a otras seis empresas del grupo, respondió así este lunes a una contramemoria de Rusia formulada ante la Corte en diciembre, en la que argumentó que no debe nada al consorcio ucraniano, aunque no niega haber expropiado sus activos.

El procedimiento de arbitraje se inició en octubre de 2016 en el tribunal de La Haya sobre la base del Acuerdo de Protección de Inversiones entre Ucrania y Rusia.

La gasística ucraniana asevera que poseía antes de la anexión «los activos energéticos más valiosos en Crimea» y que éstos fueron «uno de los principales objetivos de Rusia cuando se apoderó de los activos ucranianos durante la invasión ilegal y la ocupación de la península en 2014».

Las audiencias orales en el caso tuvieron lugar en el Palacio de la Paz de La Haya en mayo de 2018, tras lo cual el tribunal de arbitraje reconoció que Rusia había incumplido una serie de disposiciones del acuerdo al expropiar los activos del grupo ucraniano.

El Tribunal de La Haya decidió dividir el procedimiento en dos etapas, por lo que ahora tendrá que determinar los daños que deben ser reparados.

La audiencia sobre esta demanda está programada para mayo de 2020 en La Haya. El veredicto final del tribunal se espera para mediados de 2021.