Amper implementa medidas como ERTEs parciales, teletrabajo o adelanto de vacacaciones para mitigar el Covid-19

El Grupo Amper ha implementado una batería de medidas que combina Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) parciales -reducción de parte de la jornada de trabajo-, adelanto de vacaciones y teletrabajo como medidas paliativas y de protección de la tesorería del grupo ante la crisis económica generada por el brote de coronavirus.

En un comunicado remitido a la CNMV, en el que anuncia además nuevos contratos, la compañía remarca que actualmente no se ha producido ninguna resolución de ningún contrato y, por consiguiente, la cartera ejecutable «no se ha visto afectada en ninguna de las verticales», aunque añade que algunas adjudicaciones y contrataciones relevantes que se esperaban han sido pospuestas.

En cuanto a sus negocios industriales, Amper ha visto suspendida la ejecución de determinados contratos que pertenecen a actividades no esenciales y que supondrán un retraso en la producción y facturación de los mismos. En sede de dichos contratos, Amper ha presentado en los últimos días ERTEs en aquella parte de la plantilla que no estaba
subcontratada.

Además, sus negocios industriales se desarrollan con normalidad en contratos vinculados a servicios esenciales de celulosa, industria alimentaria y generación y distribución de energía. El contrato para la construcción de una estación termosolar en Dubai, que se había visto retrasado por falta de suministro de acero, ha empezado a recuperar la normalidad en cuanto al ritmo de distribución habitual del proveedor.

En sus negocios tecnológicos y de ingeniería, ha visto suspendida la ejecución de determinados contratos en su fase de instalación y/o puesta en servicio, que es trabajo en campo, especialmente en los sectores de comunicaciones en entornos aeroportuarios y de transporte.

Además, transcurre con relativa normalidad, aunque con cierto grado de ralentización, la ejecución de los trabajos de I+D, IoT, Acceso, documentación, ingeniería, comunicaciones críticas, mantenimientos remotos y teleasistencia como consecuencia de su política de teletrabajo temporal y de las propias políticas preventivas de sus clientes.

Por otro lado, ha decidido suspender «temporalmente» el cierre de toma de participaciones mayoritarias en varias compañías, operaciones anunciadas en febrero, mientras dure la crisis. Estos mismo se aplica a otras compañías de mayor tamaño, cuyas negociaciones estaba cerca de culminar. No obstante, continúa trabajando en las ‘due diligence’ y en la renegociación de las condiciones de inversión de acuerdo a la nueva situación.

«En atención a lo expuesto, Grupo Amper se encuentra en pleno proceso de evaluación del impacto económico de la crisis del Covid-19 en su cuenta de resultados para los últimos nuevos meses del año, e informará sobre ello tan pronto como tenga visibilidad sobre el final de la misma», añade.

Ámbito financiero

Por lo que respecta al ámbito financiero y de tesorería, el grupo ha implementado «medidas de especial control» en todas sus filiales, tendentes a continuar con la normalidad en su operativa financiera y procedimientos administrativos diarios, y continúa activo en la obtención de nuevas líneas de financiación.

Asimismo, se encuentra trabajando en conjunto con una pluralidad de entidades financieras en distintos accesos a la línea de préstamos gestionada por el ICO anunciada recientemente por el Gobierno y que, junto con las medidas descritas, vendrán a reforzar la «sólida posición» de tesorería del grupo.