El Gobierno prohíbe el corte de suministros de luz y gas a consumidores vulnerables y congela los precios de butano y gas

Una de las grandes medidas económicas del Gobierno para hacer frente al coronavirus es la prohibición del corte de suministros básicos, entre los que se encuentra la luz y el gas, a los consumidores más vulnerables y a afectados por el virus durante el tiempo que dure la crisis, según adelanta eldiario.es.

Esta medida no coge por sorpresa a las compañías del sector que ya de motu proprio habían decidido no cortar el suministro a los consumidores vulnerables durante estas semanas. Así, por ejemplo, Endesa ha decidido no proceder a ningún corte de la luz por impago de la factura eléctrica ante la situación excepcional motivada por la pandemia del coronavirus.

En el caso de Iberdrola, la compañía ha lanzado un plan de ayuda para facilitar el pago de las facturas de luz, gas y otros servicios energéticos, con el objetivo de aliviar el posible impacto del coronavirus entre sus clientes.

Algo parecido ha hecho también Naturgy. La eléctrica aplazará las facturas de luz y gas de pymes y autónomos que se emitan a partir de ahora con el objetivo de que empresarios y emprendedores puedan hacer frente a la crisis del coronavirus y ayudar a paliar el impacto en sus ingresos.

Y es que con la situación de estado de alarma el Gobierno se hace cargo de garantizar el suministro energético, ya sea de luz, gas o hidrocarburos.

Según las leyes del Sector Eléctrico y de Hidrocarburos, el Gobierno puede tomar una decisión de esta índole, de prohibir los cortes de suministro a consumidores vulnerables.

Más medidas

Asimismo, se prorroga la vigencia del bono social eléctrico a los beneficiarios que debían renovar su solicitud, quienes podrán realizar el trámite hasta el próximo 15 de septiembre.

El bono social de electricidad es un descuento en la factura eléctrica de entre un 25% y un 40%, para consumidores vulnerables y consumidores vulnerables severos, respectivamente, que cumplan los requisitos establecidos. Asimismo, los beneficiarios del bono social eléctrico a 31 de diciembre cada ejercicio son perceptores automáticos del bono social térmico.

Una vez concedido el bono social, la prestación tiene una vigencia de dos años. Para evitar que los beneficiarios que necesiten renovarlo dejen de percibir los descuentos y beneficios previstos, el Real Decreto Ley aprobado hoy prorroga de forma automática el plazo de los bonos hasta el 15 de septiembre de 2020.

A finales de febrero de 2020, 1.290.550 unidades familiares recibían el bono social. El colectivo de pensionistas con pensiones mínimas supone aproximadamente el 13% del total de beneficiarios.

La norma también suspende la revisión de los precios máximos de venta al público de los gases licuados del petróleo envasados, como las bombonas de butano, y de la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural, para evitar que suban. Se mantendrán los precios actuales durante los próximos seis meses.