La caída de los precios en el mercado eléctrico hace peligrar los contratos firmados bajo PPAs

En los últimos años los PPAs están siendo protagonistas en España como herramienta para que los nuevos proyectos renovables consigan financiación y para abaratar la factura eléctrica de los compradores . De hecho, en poco más de dos años suman ya más de 4.500 MW contratados. El grueso de estos contratos se está realizando entre productores renovables y comercializadoras y la cifra de venta de electricidad ronda los 40 euros/MWh.

Sin embargo, en los últimos meses se está extendiendo la preocupación en el sector de las comercializadoras a la vista de la evolución actual del mercado eléctrico y de los mercados de futuro. Podría ser que el precio que se firmó en el PPA fuera demasiado alto para los precios que se esperan alcanzar en el pool.

Si se toma como ejemplo el caso alemán, podría explicarse esa preocupación. Los precios de la electricidad en 2009 sobrepasaron los 70 euros/MWh y con la incorporación masiva de renovables, en los últimos dos años el MWh ha caído por debajo de los 35 euros/MWh. Como España espera contar con varios GW de potencia renovable en los próximos años, muchos ven una bajada de precios similar.

«El riesgo es que los precios de futuro están por debajo del precio medio al que se están firmando los PPAs en España», señalan fuentes del sector fotovoltaico, «y el 90% de esos acuerdos se han hecho con comercializadoras, que serán quienes tendrán que asumir que van a pagar el MWh mucho más alto que si fueran directamente a comprarlo a mercado». Así que, es posible que algunas incumplan el contrato o tengan que asumir el sobrecoste.

«Ese riesgo de incumplimiento existe», responde Javier Colón, gerente de la consultora Neuro Energía, «es verdad que se esperaba una bajada de los precios de la electricidad, pero no tan pronto, se han adelantado a lo previsto, lo que no quiere decir que a medio plazo suba mucho más o se iguale».

Además, «la mayor parte de los PPAs son financieros, así que en teoría toda la energía que se genera se vendería a mercado, más aún si se rompe el contrato, además de las consecuencias legales que tendría para una de las partes incumplirlo», añade, «el problema real no es éste, sino que los proyectos renovables no puedan encontrar financiación gracias a la firma de PPAs porque pierden credibilidad de cara a las entidades crediticias».

Si los PPAs pierden fuelle de cara a conseguir financiación o si no se convocan subastas de renovables, la mayoría de los proyectos que quieran desarrollarse en España tendrían que hacerlo a merchant, lo que podría ralentizar el crecimiento del sector o concentrarlo en aquellos promotores que tengan suficiente músculo empresarial para hacerlo.

«Pese a la exposición a la que se encuentran los PPAs con la caída de los precios de la electricidad, cada acuerdo bilateral que se ha firmado entre comprador y vendedor es diferente», concluye Colón, «por ejemplo, hay quien ha acordado un descuento sobre el precio de mercado, hay otros que incluyen mecanismos de floor o cap y floor (una cláusula techo y una cláusula suelo),  o como una cobertura de riesgo, con solo un porcentaje de sus necesidades de electricidad, además el volumen de PPAs que se han firmado no es muy elevado si se compara con todo lo que se está construyendo, así que no me parece que vaya a haber consecuencias muy graves para el sector».