Greenpeace exige una reforma del sector eléctrico para aprovechar el desconfinamiento hacia la transición

Greenpeace ha exigido una reforma del mercado eléctrico para que la reconstrucción tras la crisis del COVID-19 permita impulsar la transición ecológica «imprescindible».

La ONG ha analizado los datos del sector eléctrico entre el 25 de febrero y el 27 de abril y afirma que, mientras la demanda y el precio del mercado eléctrico han caído durante la crisis sanitaria un 17 y un 25% respectivamente, las emisiones de CO2 solo han descendido un 6% por la participación del gas.

Así, pide impulsar la gestión de la demanda eléctrica para aprovecharla al máximo y se acelere la penetración de renovables, aumente la participación ciudadana y la eficiencia y facilitar la seguridad de suministro.

En el análisis, la ONG ve «imprescindible» reformar el mercado eléctrico para que la electricidad limpia sea el «elemento central» de la transición a un sistema energético 100% renovable, eficiente, inteligente, justo, inclusivo y que esté abierto a la participación ciudadana y considera que la reforma debe orientarse a una mayor penetración de las renovables.

«La transición ecológica, además de ser imperativo climático y legal, es una magnífica oportunidad para la recuperación económica que tenemos por delante. Para llevarla adelante es imprescindible y urgente la reforma del mercado eléctrico», ha declarado la responsable de la campaña de energía de Greenpeace, Raquel Montón.

Tras analizar los datos, la ONG concluye que la demanda se redujo un 17,66% respecto a la demanda de las semanas anteriores al estado de alarma, lo que es una caída muy elevada atribuible al descenso de la actividad económica que afecta a los sectores terciario e industrial. Pese a que se presupone un aumento de la demanda doméstica debido al confinamiento, su peso no compensa el declive de la demanda industrial.

En cuanto al precio marginal medio se ha observado un descenso del 25,19% y las emisiones medias de CO2 asociadas a la generación eléctrica se han reducido únicamente un 6,3%.

Para Montón es un descenso muy exíguo en comparación con la drástica reducción de la demanda, pero que se debe al incremento de la participación de ciclos combinados de gas en la generación eléctrica que se ha incrementado un 24%. Las emisiones procedentes de las térmicas de carbón han disminuido en este periodo comparado con las semana anteriores un 31%.

Por ello, considera que una gestión de la demanda eléctrica sería un «elemento vital» para aprovechar al máximo las renovables, aumentar la participación ciudadana y la eficiencia del sistema, así como facilitar la seguridad de suministro.