El abogado de la UE vuelve a ‘apoyar’ a la energía nuclear: cada Estado tiene derecho a desarrollar nuevas centrales en su territorio

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea debería desestimar el recurso presentado por Austria con respecto a la aprobación de la Comisión Europea de ayuda estatal para la planta de energía nuclear Hinkley Point C en Reino Unido. Esta ha sido la conclusión a la que ha llegado el Abogado General de la UE, Gerard Hogan y que recoge el portal World Nuclear News.

En octubre de 2014, la Comisión Europea, con el español Joaquín Almunia a la cabeza, aprobó la ayuda que el gobierno del Reino Unido estaba planeando implementar a favor de la construcción del proyecto de Hinkley Point C. Esa ayuda, para la filial de EDF Energy, NNB Generation, constaba de tres partes. En primer lugar, un contrato por diferencia, que buscaba garantizar la estabilidad de precios para las ventas de electricidad y garantizar una compensación en caso de un cierre anticipado de la planta. En segundo lugar, un acuerdo entre los inversores de NNB Generation y el Secretario de Estado de Energía y Cambio Climático del Reino Unido que garantiza una compensación en caso de un cierre anticipado por motivos políticos. En tercer lugar, una garantía de crédito del Reino Unido sobre los bonos que emitirá NNB Generation que tiene por objeto garantizar el pago oportuno del principal y los intereses de la deuda admisible, hasta un nivel máximo de unos 20.000 millones de euros.

Austria presentó una demanda ante el Tribunal Europeo el 6 de julio de 2015 para solicitar la anulación de la decisión de Bruselas. Al anunciar la presentación, el entonces canciller austríaco, Werner Faymann, dijo que la energía nuclear «no es una tecnología innovadora y, por lo tanto, no es digna de subvención». Agregó que «la ayuda [estatal] está ahí para apoyar tecnologías nuevas y modernas que son de interés general para todos los países de la UE. Esto en absoluto es así para la energía nuclear».

En el curso del procedimiento, Luxemburgo intervino en apoyo de Austria, mientras que la República Checa, Francia, Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovaquia y el Reino Unido intervinieron en apoyo de la Comisión.

En un fallo de 12 de julio de 2018, el Tribunal General desestimó el recurso interpuesto por Austria. El 21 de septiembre de ese año, Austria interpuso un recurso contra la decisión del tribunal ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

En un dictamen no vinculante publicado este viernes, el Abogado General asegura que el Tribunal General tenía «pleno derecho» a desestimar la impugnación de Austria y propone que el Tribunal de Justicia desestime también el recurso de Austria de dicha sentencia. Entre las funciones de los Abogados Generales está la de proponer a la Corte, con total independencia, una solución legal a los casos de los cuales son responsables.

«Este caso puede describirse como el lado legal de una disputa entre Estados miembros que están a favor de la energía nuclear y aquellos que no lo están. Ambas partes afirman que siguen su curso con el objetivo de proteger el medio ambiente», dijo Hogan en su opinión. «En el corazón mismo de este llamamiento presentado por la República de Austria se encuentra su afirmación de que porque se opone decididamente a la construcción de centrales nucleares, la concesión de ayuda para tales proyectos por otros Estados miembros que apoyan la energía nuclear está expresamente o implícitamente excluido por los diversos Tratados que rigen la Unión Europea (incluido el Tratado Euratom) «.

También señaló que el argumento presentado por Austria de que esas disposiciones del Tratado Euratom no cubren ni la construcción de nuevas centrales nucleares ni el reemplazo y la modernización de las plantas existentes por tecnologías más modernas y desarrolladas, por lo tanto no pueden aceptarse.

Hogan dijo que, en cualquier caso, al aceptar los objetivos del Tratado Euratom, todos los Estados miembros de la UE han «manifestado claramente su aceptación sin reservas en principio del derecho de otros Estados miembros a desarrollar centrales nucleares en sus propios territorios si así desean hacerlo». Un objetivo del Tratado claramente establecido de este tipo, dice, debe ser capaz de constituir un objetivo de interés común a los efectos de la aplicación de las normas sobre ayudas estatales.

«En estas circunstancias, propongo que el Tribunal desestime el recurso presentado por la República de Austria con respecto a la sentencia del Tribunal General», afirma Hogan.

En virtud de un acuerdo acordado en octubre de 2015, China General Nuclear tomó una participación del 33,5% en el proyecto de EDF Energy para construir Hinkley Point C, en Somerset, Inglaterra. Compuesto por dos reactores presurizados europeos, será la primera nueva central nuclear que se construirá en el Reino Unido en casi 20 años y proporcionará aproximadamente el 7% de la electricidad del país.