La COVID-19 golpea duro a las petroleras de EEUU: Exxon sufre pérdidas por primera vez en décadas y Chevron recorta gasto

La principal petrolera de EEUU, Exxon Mobil, registró en el primer trimestre del año pérdidas por primera vez en décadas por la caída en la demanda que ha provocado la pandemia del COVID-19, mientras que su rival, Chevron, tuvo beneficios, pero recortó gastos en anticipación de tener que afrontar un mercado complicado.

Exxon Mobil, con sede en Irving (Texas), perdió 610 millones de dólares (unos 555 millones de euros) entre enero y marzo, un mal resultado trimestral que no se veía desde hacía 32 años y que contrasta con los 2.350 millones (2.137 millones de euros)  que ganó en el mismo tramo de 2019. Además, tuvo un descenso de facturación cercano al 12 % interanual, hasta los 56.158 millones (51.060 millon es de euros), según informó este viernes.

La firma se anotó un cargo de 2.900 millones (2.637 millones de euros) por amortizaciones relacionadas con los bajos precios del petróleo, que han caído un 70 % desde principios de este año en el caso del barril de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), en medio del parón de actividad para contener el coronavirus.

«La COVID-19 ha impactado significativamente en la demanda a corto plazo, dando lugar a unos mercados sobreabastecidos y una presión sin precedentes sobre los precios y márgenes de la materia prima», explicó en una nota el máximo ejecutivo de Exxon, Darren Woods.

Pese a la caída en la demanda, Exxon produjo 4 millones de barriles diarios de petróleo este trimestre, un 2 % más respecto al mismo periodo del ejercicio pasado, gracias a sus proyectos en Guyana y en la balsa pérmica de Texas, aunque avanzó que en el segundo trimestre recortará su producción en 400.000 barriles diarios.

En conferencia telefónica con analistas, el ejecutivo estimó que este año la producción de petróleo global bajará entre 4 y 12 millones de barriles diarios respecto a 2019, probablemente en «la horquilla más alta del rango», y opinó que los recortes anunciados por la OPEP y sus socios son «insuficientes para compensar la pérdida de la demanda».

Hay que recordar que la crisis del petróleo tuvo su punto más álgido este pasado mes de marzo por problemas de almacenamiento a nivel internacional.

Woods confió en que la economía se recuperará lentamente y aseguró que los principios «a largo plazo» que orientan el negocio petrolero se mantienen, pero previó un «verano complicado, con un mercado bastante fangoso de cara a la segunda mitad del año», lo que ha llevado a la firma a recortar sus gastos de capital.

En respuesta a esas «condiciones de mercado», Exxon anunció un recorte de gastos de capital del 30 % hasta finales de año -se sitúan ahora en 23.000 millones (20.913 millones de euros)- y una reducción en los gastos de operación en efectivo del 15 %, medidas que también ha tomado la segunda mayor petrolera de EE.UU. Chevron.

Chevron aumentó casi un 36 % su beneficio respecto al primer trimestre de 2019, hasta 3.599 millones de dólares (3.272 millones de euros), reforzada por la venta de activos de producción y exploración de petróleo en Filipinas (240 millones), beneficios fiscales de su negocio de extracción de hidrocarburos (440 millones) y efectos del cambio de divisa (514 millones).

No obstante, la firma con sede en la localidad de San Ramón (California) disminuyó su facturación un 10,5 %, hasta los 31.501 millones (28.643  millones de euros), y advirtió de que la caída de los precios del crudo provocada por la pandemia va a «deprimir» sus resultados financieros «mientras persistan las condiciones actuales del mercado».

En este sentido, la petrolera anunció que, como consecuencia de la crisis, recortará 2.000 millones (1.818 millones de euros)  más de lo previsto sus gastos de capital, hasta situarlo en 14.000 millones (12.730 millones de euros),  y previó que los gastos operativos para el conjunto del año disminuyan en unos 1.000 millones (909 millones de euros).

Chevron, que produjo 3,24 millones de barriles diarios en el primer trimestre, un 6 % más interanual, también anunció en su conferencia telefónica que recortará su producción en el segundo trimestre; hasta 300.000 barriles diarios en mayo y 400.000 en junio, en la misma línea que Exxon.

Ninguna de las dos petroleras se ha mostrado dispuesta a eliminar el pago de dividendos, una decisión que otras rivales en Europa sí han tomado, como Royal Dutch Shell.