La nueva presidenta de la CNMC, Cani Fernández: «Nunca habrá conflicto de interés, ante cualquier duda me abstendré»

La candidata del Gobierno para presidir la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, ha subrayado en el Congreso que su «propósito» principal al frente de este organismo será «máxima independencia» y que «nunca se producirá conflicto de intereses»: «Ante cualquier duda, me abstendré de conocer sobre el asunto», ha aseverado.

En su intervención ante la Comisión de Asuntos Económicos, a la que ha acudido para someterse al examen parlamentario previo a su designación, ha dicho que ya ha trasladado a la oficina de control interno de la propia CNMC su interpretación de posibles conflictos, y que se abstendrá «voluntariamente aun cuando la ley no lo requiera», pero deba «dar un paso más allá».

En todo caso, ha asegurado que no prevé «un número significativo de conflictos». «Entiendo que les preocupe, pero no se va a producir», ha manifestado, señalando también que este mismo jueves ha comunicado al bufete durante el que ha desarrollado la mayor parte de su actividad profesional, Cuatrecasas, su renuncia a la excedencia concedida para romper «cualquier lazo» con el bufete.

ESPERA DAR «UN NUEVO SALTO DE CALIDAD» AL SUPERVISOR

La candidata propuesta por el Gobierno ha manifestado en el Congreso que espera dar «un nuevo salto de calidad» al organismo, prometiendo «reglas del juego claras y dinámicas» para la modernización de la economía por parte de los «sectores estratégicos», tal y como ha señalado en su comparecencia en caso de contar con el aval de la Cámara Baja.

Fernández ha asegurado que «un marco de actuación claro y definido», necesario para garantizar de seguridad jurídica, el bienestar de los consumidores y la eficiencia económica, «sólo se puede lograr combinando de manera rigurosa, tanto en el diseño regulatorio como los expedientes de competencia, análisis jurídico y económico».

En su exposición, ha reivindicado sus «treinta y tres años al servicio del derecho de la competencia» y ha avanzado que trabajará «desde la independencia, el rigor y el deber» en su obligación de «proteger» a los consumidores de bienes y servicios y también a las empresas para lograr «una regulación eficiente».

La candidata designada por el Ministerio de Asuntos Económicos para dirigir la CNMC durante los próximos años, ha asegurado que llega «profundamente optimista» y con «entusiasmo» para lograr que este organismo tenga un «impacto positivo en la economía».

DEFIENDE UN PERFIL TÉCNICO E INDEPENDIENTE Y CON TRAYECTORIA

En su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos, ha reivindicado que las instituciones y agencias de supervisión «se prestigian cuando incorporan perfiles eminentemente técnicos», pues considera que lanzan «un mensaje de serenidad» a «mercados, empresas e inversores».

Asimismo, ha recordado su papel como asesora no gubernamental tanto para el Gobierno como para la Comisión Europea, pero también ante la CNMC «a pesar de estar litigando con ellos permanentemente», ha remarcado. En todos los sitios, ha asegurado, con un «denominador común»: «La independencia de criterio».

Por último, ha lamentado que se cuestionara su procedencia desde el gabinete de Presidencia. «Llama poderosamente la atención que el que una persona se ponga al servicio de su Gobierno sea una tacha o un demérito», ha lamentado.