El parque de carbón australiano podría cerrase para 2040 a pesar de suponer el 66% del mix de generación

Aunque la caída de los precios de la electricidad al por mayor en el mercado australiano es una victoria para los consumidores, puede ser un indicador de que el poderoso parque de carbón (a día de hoy la participación del carbón en el mix eléctrico australiano es del 66%) tiene los días contados. Y según los principales expertos en el mercado energético australiano, esto puede que no sea tan importante como cabría pensar.

Según informa el portal de energía australiano reneweconomy, las sugerencias se plantearon durante un panel organizado por el Consejo de Energía Limpia en donde los expertos coincidieron en señalar que el mercado energético australiano está listo para ver la salida de todos los generadores de combustibles fósiles en las próximas dos décadas por una cuestión estrictamente económica.

Como informó recientemente el Operador del Mercado Energético e Australia (AEMO), los precios en el mercado mayorista de electricidad han caído significativamente en los últimos nueve meses a medida que más energías renovables se han conectado a la red.

El presidente de la Junta de Seguridad Energética, Kerry Schott, dijo que el problema que enfrentan los generadores de carbón es fundamentalmente económico, y sugirió que esto podría acelerar el cierre de las centrales eléctricas de carbón, ya que la caída del precio está reduciendo la generación a carbón, que por primera vez en la historia bajó del 70% el pasado mes de junio y están operando con márgenes muy reducidos.

«Tenemos plantas que se están volviendo poco rentables, y algunas tienen márgenes muy ajustados en este momento por la mayor entrada de energía renovables», dijo Schott.

Por su parte, el CEO de de la Comisión del Mercado Energético de Australia, Benn Barr, dijo que los impactos combinados de la salida del carbón y la aparición de energías renovables estaban transformando el mercado. «Dos cosas están sucediendo al mismo tiempo, dos cambios fundamentales en el mercado», dijo Barr. «Para 2040, todos los generadores de combustibles fósiles probablemente se habrán ido».

Barr añadió que un desafío continuo importante será la gestión de la integración de la red de energías renovables. “Creo que lo hemos hecho bastante mal hasta la fecha con la forma en que hemos integrado la energía distribuida. Con eso quiero decir que no lo hemos hecho de una manera muy eficiente. Ya sea para los clientes o para el sistema, y ​​hacer eso bien y lograr que los clientes se beneficien de la integración de la energía distribuida será una reforma muy, muy importante”, agregó Barr.

El director del programa de energía del Instituto Grattan, Tony Wood, dijo en su intervención en el panel que no veía ningún problema real con el cierre inminente de los generadores de carbón, ya que la mayoría de los operadores han señalado el desmantelamiento de las centrales eléctricas con años de anticipación, y el sector ahora tenía la capacidad de construir suficiente capacidad de reemplazo de generación de bajas emisiones. «Todavía no veo que, más allá de un par de cosas, tengamos un problema con el cierre del carbón», agregó Wood.