Porsche invierte más de 600 millones para fabricar su primer Macan totalmente eléctrico en Leipzig

Porsche ha invertido más de 600 millones de euros en su planta de Leipzig, en Alemania, con el objetivo de adecuarla a la fabricación de la tercera generación del Macan, la primera versión totalmente eléctrica.

Según informa la compañía automovilística, las obras en el exterior de la nueva nave de carrocerías ya se han terminado, después de que se colocase la primera piedra en marzo de 2019, siendo el siguiente paso la preparación del interior del edificio.

Debido a la crisis del coronavirus, la ceremonia oficial de la finalización de la cubierta fue cancelada, pero el alcalde de la ciudad, Burkhard Jung, visitó la nave el pasado viernes 3 de julio para conocer los últimos avances.

«Porsche en Leipzig ha pasado de ser una planta de ensamblaje a un motor tecnológico para toda la industria automovilística europea. Los hitos para desarrollar las tecnologías de propulsión del futuro están siendo establecidos aquí, en Leipzig», dijo Jung.

Por su parte, el presidente de Porsche Leipzig, Gerd Rupp, aseguró que el periodo que transcurra entre este momento y el inicio de la producción de la próxima generación del Macan supone un «gran desafío», aunque también una «oportunidad» para preparar el futuro de la planta.

Desde la ceremonia de inauguración, en febrero de 2000, la compañía ha invertido más de 1.300 millones de euros para desarrollar la planta. Además del trabajo en la nueva nave de carrocerías, la línea de montaje también está siendo modificada.

Una vez finalicen las obras, podrán fabricarse modelos con tres tipos de propulsión diferentes en una sola línea de montaje: vehículos de gasolina, híbridos y eléctricos puros, lo que le dará a la fábrica «la máxima flexibilidad».

«Nuestros empleados tienen años de experiencia en el ensamblaje y manejo de sistemas de propulsión alternativos. Estamos ansiosos por comenzar a trabajar en vehículos eléctricos, además de en nuestros modelos híbridos», añadió Rupp.