Los nuevos parques eólicos de Cataluña inyectarán 237,8 millones a las arcas de los municipios

Los 27 parques eólicos que la Ponencia de Energías Renovables de Cataluña ha declarado viables supondrán 237,8 millones de euros para los municipios donde se instalen, durante los 25 años de vida útiles. Esta cifra es el resultado de la suma de los 148,1 millones de euros en impuestos que recaudarán los ayuntamientos (ICIO, IAE y BICE) y los 89,7 millones de euros que corresponden al alquiler de los terrenos donde se instalen los aerogeneradores.

La autorización final para ejecutar los parques eólicos distribuirá los beneficios económicos por comarcas. Los municipios de la Segarra serán los que más ingresos reciban a lo largo del periodo, con 100,3 millones de euros, seguidos de la Anoia con 44,2 millones de euros, la Ribera de Ebre con 31,3 millones de euros, la Conca de Barberà con 25,6 millones de euros, el Solsonès con 14,4 millones de euros, la Terra Alta con 13,8 millones de euros, el Baix Camp con 4,6 millones de euros y, finalmente, los municipios del Baix Ebre con 3,6 millones de euros.

Además de los 237,8 millones, se estima que los ingresos derivados para estas comarcas implicarán 218 lugares de trabajo permanentes para la operación y el mantenimiento de las instalaciones durante un mínimo de 25 años. Los lugares de trabajo cualificados tienen una retribución total que suma 5,2 millones de euros anuales, más 1,7 millones de euros en las correspondientes aportaciones anuales a la Seguridad Social. La ocupación generada a través de la ejecución de los parques eólicos se repartirá entre las comarcas: 96 nuevos lugares de trabajo en la Segarra, 40 en la Anoia, 29 en la Ribera de Ebro, 23 en la Conca de Barberà, 11 en la Terra Alta, 10 en el Solsonès, 4 en el Baix Camp, y 3 en el Baix Ebre.

Finalmente, el impacto económico derivado de la construcción de los parques, durante los dos años y medio de instalación, tienen una previsión de 270 lugares de trabajo, con 4,92 millones de euros en salarios anuales. El diseño y la fabricación de equipos y componentes implicaría a 650 personas y unos ingresos de 12,3 millones de euros, con unas aportaciones a la Seguridad Social de 4 millones de euros.

Contribución decisiva a la transición energética

Los emplazamientos declarados viables por la Ponencia de Energías Renovables suman 231 aerogeneradores y una potencia de 1.088,7 MW, que aportarán, de ser finalmente aprobados, una producción eléctrica de 3.266,1 GWh. Este incremento del 120% de generación anual habitual de los parques eólicos en funcionamiento en Cataluña, reducirán las emisiones de CO2 en la atmosfera en 1,3 millones de toneladas anuales si se sustituye generación eléctrica quemando gas fósil en ciclos combinados , y aportará 146,9 millones de euros al PIB catalán para la facturación en la red, reduciendo el retraso en los objetivos de generación renovable que el Govern de la Generalitat y el Parlament de Catalunya se han comprometido para 2030.

Para Víctor Cusí, presidente de Eoliccat, “la energía eólica tiene la ventaja de ser la energía que menos espacio ocupa por potencia generada, y que es compatible con todo tipo de actividad humana, empresarial y social, des de la agricultura o la ganadería. Por ejemplo, tal como demuestran las experiencias en Europa y Estados Unidos, que aprovechan las infraestructuras creadas por los parques eólicos para actividades de turismo activo y familiar, incorporando la sostenibilidad como un reclamo. En este sentido, en Cataluña hay mucho por hacer”.

Cusí también afirma que “muchos propietarios de fincas y explotaciones agrarias en activo se han interesado para que les informen sobre como ofrecer algunas de sus tierras de cultivo a proyectos de parques eólicos, atendiendo que consideran que, al ser compatibles con la actividad agraria, les permitiría obtener unos ingresos adicionales que contribuyeran a mejorar su calidad de vida como payeses”.

Para Víctor Cusí, la cuestión está clara, “no habrá transición energética ni lucha efectiva contra el cambio climático en Cataluña sin una participación efectiva y relevante de la energía eólica. Hará falta hacerlo de forma equitativa y facilitar que todos salgan beneficiados”.