La gran industria electrointensiva, decepcionada con el Gobierno: ni interrumpibilidad, ni Estatuto ni todas las compensaciones por CO2

La Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), ha mostrado este viernes su decepción por que las ayudas por compensaciones de costes de emisiones indirectas de CO2 se queden en un 25 % de la cuantía máxima posible, a la que el Gobierno se había comprometido llegar.

El director general de AEGE, Fernando Soto, ha dicho que de la reunión que mantuvieron ayer con la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, sacan un «balance decepcionante».

Soto ha afirmado que el Gobierno se había comprometido a que se llegara a la cuantía máxima en las compensaciones de los costes indirectos por las emisiones de CO2 (unos 182 millones de euros), pero al final en la liquidación que se ha conocido esta semana se ha llegado a 61 millones, lo que supone alrededor de un 25 %.

Ha indicado que va a ser difícil que esto cambie ya este año y que en la reunión los responsables de la Secretaria de Estado de Energía achacaron la imposibilidad de llegar a la cuantía máxima a la actual situación presupuestaria.

Fernando Soto ha señalado que la situación para las empresas con gran consumo de energía es complicada, especialmente en un año en que no ha habido subastas de interrumpibilidad -el mecanismo por el que se retribuye a las empresas dispuestas a interrumpir el suministro para garantizar la seguridad del sistema eléctrico o frenar subidas de precio- para el segundo trimestre de 2020 y la que hubo para el primero se saldó con la cifra más baja de la historia.

Ha añadido que, por eso, el que la cuantía por compensaciones de CO2 se haya quedado en un 25 % del máximo supone un «jarro de agua fría» y pone en serios apuros a muchas empresas grandes consumidoras de energía en el corto plazo.

El director general de AEGE ha explicado que, además, el Estatuto del Consumidor Electrointensivo sigue en consultas con Bruselas, aunque los responsables del Gobierno confían en que pueda ser aprobado antes de final de año.

Soto ha dicho que, aún así, el Estatuto no tendría ya dotación para el año 2020, un año que ha recordado es especialmente complicado para las industrias.

Ha añadido que todo ésto pone en una difícil situación a la industria gran consumidora de energía española, pues sus competidores de otros países europeos sí que tienen mecanismos equivalentes al de interrumpibilidad, llegan al máximo en las ayudas por compensaciones de CO2 y disfrutan de exenciones en los peajes de transporte eléctricos.

Fernando Soto ha asegurado que esta misma semana el diferencial de precios con Francia y Alemania está en 22-25 euros/megavatio hora (MWh) y eso que este año el precio de la luz en el mercado mayorista está un euro más caro en Francia y entre tres y cuatro en Alemania.

Por eso, ha afirmado que no se puede achacar la situación al mercado, pues los mayores precios que lastran a la industria gran consumidora española respecto a las de Francia y Alemania se debe alos costes regulados, que suponen diez euros más de diferencia.

Ha indicado que, además, las menores ayudas por costes de compensación de CO2 y la falta de subastas de interrumpibilidad en España añaden un encarecimiento de 2,5 euros en el primer caso y de 14 euros en el segundo.

Soto ha manifestado que lo que sí se les trasladó en la reunión con la secretaria de Estado es que la industria electrointensiva podrá acceder a los fondos europeos de recuperación con proyectos de descarbonizacion y la posibilidad de que en el próximo ejercicio se pueda llegar a las cuantías máximas en las ayudas por compensaciones de CO2.