Energía: avalancha de peticiones de acceso a red generó situación preocupante

El director general de Política Energética y Minas, Manuel Gª Hernández, ha indicado que la avalancha de permisos de acceso a la red sobre los que no había seguridad de que acabaran siendo proyectos firmes que vertieran electricidad provocó una situación preocupante de cara a ordenar ese acceso.

García Hernández, que ha intervenido este viernes en la jornada sobre acceso y conexión del Club de la Energía, ha dicho que antes del desarrollo del acceso y conexión a través de un real decreto y una circular de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) «era muy barato» y «se exigía muy poco a la hora de pedir» el permiso de acceso y conexión.

Ha indicado que el acceso «se había convertido en el factor más escaso y limitante» para el desarrollo de nueva generación eléctrica, cuando el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) contempla la incorporación de 6 gigavatios (GW) anuales al año en esta década.

García Hernández, que ha dicho que se habían producido prácticas «con tintes especulativos» en peticiones de acceso a la red, ha explicado que para ordenar la situación, entre otras cuestiones se han aumentado las garantías a aportar por el solicitante, que han pasado de 10 euros por kilovatio instalado a 40.

Además, el Gobierno introdujo una moratoria en la admisión de nuevas solicitudes de acceso para dar tiempo a que los gestores de la red pudieran ordenar el acceso y para evitar «en todo momento el efecto ventanilla», es decir que se produjera una nueva avalancha.

También se estableció un plazo de tres meses para que los que no estuvieran interesados en seguir con las nuevas condiciones establecidas, lo que, según el director general de Política Energética y Minas, ha liberado capacidad, pero no tan significativa como algunos esperaban.

También si se aflora suficiente potencia por incumplimientos de hitos para seguir con el permiso de acceso, como la declaración de impacto ambiental, se pueden convocar concursos de capacidad de acceso, así como si hay mejoras en las infraestructuras que afloren capacidad.

Los concursos son para nudos afectados por una alta demanda de capacidad y se debe aflorar una capacidad mínima de 100 megavatios (MW) en la Península y 50 MW en los territorios no peninsulares.

Por su parte, la directora de Energía de la CNMC, María Jesús Martín, ha indicado que en los últimos dos años y medio se han multiplicado los conflictos por los permisos de acceso a las redes.

Ha indicado que en 2020 hubo 180, un 50 % más que en 2019, que ya había sido el año con más conflictos en la historia de la CNMC.

Martín ha dicho que ello se debió a un aumento de denegaciones por la saturación provocada por el elevado número de solicitudes que se registraban.

Por eso, ha dicho se hacía necesario prevenir y reducir el riesgo de litigiosidad desde la propia regulación, en la que a la CNMC le ha correspondido la elaboración de una circular sobre acceso y conexión, pues se han saturado la práctica totalidad de los nudos de la red de transporte y gran parte de los de distribución en zonas con gran recurso eólico.

Ha indicado también que la circular de la CNMC pretende evitar «el acaparamiento del bien escaso en que se ha convertido la capacidad de acceso a la red».