Pemex sufre la mayor crisis de su historia: arroja unas pérdidas de 21.500 millones de dólares en 2020

La empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) sufrió en 2020 la «peor crisis de su historia» con una pérdida neta de 21.417 millones de dólares  (unos 17.700 millones de euros), un 38,2 % más que en 2019, según mostraron este viernes sus resultados financieros.

«Petróleos Mexicanos no fue ajeno a esta situación mundial y enfrentó la peor crisis de su historia. Sin embargo, gracias a los avances y logros que realizamos en el primer año de esta Administración, la empresa pudo enfrentar y salir adelante», afirmó su director general, Octavio Romero Oropeza.

En una videoconferencia con inversores, el directivo adjudicó las pérdidas a «la combinación inédita» de «la profunda caída» en la demanda de combustibles y a los bajos precios del crudo mexicano, que alcanzó un histórico de -2,37 dólares por barril el 21 de abril de 2020.

Esto se reflejó en una caída anual del 32 % en los ingresos totales de la compañía, hasta 42.469 millones de dólares, con una disminución de 37,6 % en ventas nacionales y de 24 % en exportaciones.

GANANCIAS INUSUALES

Pese a las cifras anuales negativas, el cuarto trimestre sorprendió con un beneficio neto de 5.531 millones de dólares, que se sumó a una ganancia de 62,8 millones de dólares de julio a septiembre.

“Hace más de cuatro años que Pemex no lograba dos trimestres consecutivos de utilidad neta», destacó Romero Oropeza.

Pero estos beneficios no alcanzaron a compensar la pérdida inédita de 23.913 millones de dólares del primer trimestre, lo que implicó perder en tres meses más que todo 2019, cuando hubo un resultado negativo de 15.497 millones de dólares.

Además, las ganancias ocurrieron pese a que los ingresos por ventas y servicios en el periodo octubre-diciembre de 2020 llegaron a 11.083 millones de dólares, un 21,9 % por debajo del mismo periodo de 2019.

El consultor David Rosales, que consideró las pérdidas «grandes e históricas», explicó a Efe que estos beneficios ocurrieron por factores externos, como la recuperación del tipo de cambio y el precio del petróleo.

Mientras la mezcla mexicana de crudo promedió 35,82 dólares en todo el año, los últimos tres meses la media fue de 41,29.

“Eso no tiene que ver con una eficiencia del corporativo, yo resalto que es bueno que haya utilidades, que no son despreciables, pero esperemos ver cierta consistencia y que Pemex nos ayude a desglosar cómo se constituyen», indicó Rosales, gerente de energía del Grupo Urbán Corporate.

El experto señaló las inconsistencias que suele haber en el estado de resultados de Pemex, como en la explicación de la deuda, las pensiones de los trabajadores y el apoyo fiscal del Gobierno.

Por otro lado, el director de Pemex presumió de un aumento anual del 0,2 % en la producción total de crudo y condensados de Pemex, que alcanzó un total de 1,706 millones de barriles diarios (mbd).

“Esta cifra de producción del año pasado termina con el periodo de 15 años de caídas constantes en la producción de petróleo», aseveró Romero Oropeza.

No obstante, Rosales también cuestionó este indicador, al advertir que en otro rubro que solo contempla el petróleo crudo, la producción es de 1,68 millones de barriles diarios.

NUEVOS APOYOS

Las pérdidas ocurren pese a la promesa del presidente, Andrés Manuel López Obrador, de rescatar a la empresa.

Por otro lado, este jueves se anunció una nueva inyección de 100.000 millones de pesos (cerca de 4.820 millones de dólares) para la petrolera, además de una reducción de su carga fiscal.

«Se le están reduciendo impuestos para fortalecer a Pemex», justificó.

A pesar del apoyo constante de la Hacienda Pública, la petrolera mexicana reportó que su deuda financiera total creció un 13,9 % anual en 2020 para situarse en 100.579 millones de dólares.

Tras revelarse el nuevo estímulo, Moody’s advirtió de que el déficit presupuestatrio de México incrementaría al 4,1 % del PIB al estimar que Pemex necesita 14.700 millones del Gobierno solo este año.

Rosales opinó que los apoyos del Gobierno no deben ser una distracción de las pérdidas y los errores del negocio de Pemex, que en sus resultados financieros es «ambiguo» sobre la cantidad de dinero que recibe del erario público.